Blog de aula de la Universidad de Colonia

Blog de aula en la Universidad de Colonia

viernes, 5 de julio de 2013

Las corridas de toros

Por todo el mundo es conocida la tradición polémica de la tauromaquia, la cual fue declarada como Fiesta Nacional de España durante la dictadura de Franco. Una corrida de toro se divide en 3 tercios: el tercio de varas, el tercio de bandarillas y el tercio de la muerte. En el primero tercio el picador introduce una lanza de madera con un objeto punzante para desgarrar la carne del toro. Durante el segundo tercio bandarillas, que son lanzas de madera decoradas con los colores de la bandera española, entran en acciόn. Finalmente, en el tercero tercio una hemorragia es producida por el estoque. El sufrimiento del toro termina con una cuchillada en su corazόn. Al final el matador corta las orejas del toro y se los lleva como trofeos. Aunque parece evidente que el animal está expuesto a un sufrimiento atroz, hay mucha gente a favor de las corridas de toros defendiendo la tradición española. ¿Pero qué es más importante: Guardar una costumbre de una cultura rica y antigua o proteger los derechos de animales?



Ensayo de Anna Mueller


¿Sería la tradiciόn una forma de justificar el toreo?

"El toreo es probablemente la riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo”.
Esta cita de Federico García Lorca muestra el entusiasmo de un español tradicionalista por las corridas de toros. Sin duda, las corridas de toros son uno de los espectáculos más conocidos de España y su asociaci
όn con el país es tan famosa como la relaciόn entre un español y su orgullo. Quizás sea la combinaciόn de los dos la responsable  del éxito de las corridas. Según Ernest Hemingway, “el honor- el pundonor- , para un español, es tan real como el agua, el vino o el aceite de oliva”. Ser un torero es un honor enorme para un español debido a que el torero puede medirse con el símbolo de bravura: el toro bravo. Esta antigua especie de toros, que sόlo se conserva en España, no solamente representa el valor sino también la fuerza y la belleza. Por supuesto, los seguidores de esta manifestaciόn de cultura antigua llevan luchando muchos años por el mantenimiento de esa tradición contra la resistencía de los protectores de animales.
Desde el punto de vista de un protector de animales, en las corridas de toros se producen muertes crueles  que estan justificados por ser una tradición importante. ¿ Pero tienen los protectores razόn con su acusaciόn? ¿ Es verdad que los españoles ocultan el maltrato de los toros detrás de su tradiciόn? 
Para los activistas de PeTA es un caso obvio de que la tradiciόn puede funcionar como justificación de una tortura cruel.
Para comprender mejor, es necesario que conocer el curso de una corrida. Empezando con el paseíllo, un cortejo desfila ante el público en la arena. El evento consta de tres partes ( tercios): el tercio de Varas, el tercio de bandarillas y el tercio de muerte. En el primer tercio el diestro torea con el capote. Un picador introduce una lanza de madera con un objeto punzante ( la puya) al toro. En la segunda parte , que se llama “la suerte de banderillas” , los banderilleros ponen al toro tres pares de banderillas, que son lanzas de madera decoradas con los colores de la bandera española. En el último tercio el matador torea con la muleta en vez de con el capote para tomar la espada y matar al toro.
Al final el matador corta las orejas del toro, las cuales cuentan como trofeos.
Parece una lucha igualmente peligrosa para el toro y el torero, pero para los oponentes de las corridas no es así. Según ellos, el espectáculo no es un torneo justo, de manera que los toreros pueden estar orgullosos de sus victorias sobre los toros. Las preparaciones para la corrida empiezan algunas semanas antes de que los toros salgan al ruedo. A causa de su naturaleza tranquila y bastante pacífica, el toro es un animal que normalmente huir y se tiene que manipular antes. Un medio para debilitarlos es , por ejemplo, limar los cuernos (“afeitado”). Así el toro pierde su única defensa. Asimismo hay casos en los cuales se untan los ojos de los toros con vaselina para disminuir su visi
όn o  ponen algodόn en la nariz del toro para dificultar su respiración. Por supuesto estas prácticas están prohibidas por el mismo reglamento taurino, pero todavía se encuentran casos, confirmados por veterinarios, en los que se realizan esas torturas antes de una corrida.
De esta manera, el toro no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir a una corrida.
Por otro lado, los defensores de la tauromaquia se refieren no solamente al origen prehist
όrico, sino también a la importancia económica de las corridas. La biblia ya habla de los sacrificios del toro en honor de la justicia divina, y por eso a veces todavía hay capillas en o al lado de las arenas, donde los toros se sacrifican para el santo de la parroquia correspondiente.
El antecendente más evidente de la tauromaquia es el circo romano. Después, durante la Edad Media, los aristócratas también alanceaban toros en torneos medievales para mostrar su fuerza militar. Finalmente, las corridas de toros fueron elevadas a la categoría de “Fiesta Nacional de España” por el dictador Franco. Como una manifestaciόn de cultura muy antigua, los españoles continuaban luchando contra los toros bravos en fiestas grandes que no solo atraen a los nativos, sino también a muchas turistas de todo el mundo. Dado que algunas regiones de España dependen econόmicamente del turismo, los defensores abogan a favor del mantenimiento del torneo. En el año 2006 el sector taurino creó 70.000 nuevos puestos de trabajo y la cifra anual de ganancias se elevό a 1,5 mil millones de Euros.
En cambio, los protectores de animales argumentan que el 90% de los espectadores no quieren asistir a otra corrida después de haber visto  una. Pues también el gobierno de Cataluña aprobara  una ley que prohíbe las lidias desde el 1 de enero de 2012. Al lado de la mayoría de los  diputados nacionalistas que han votado por la proposiciόn de ley, hay algunos diputados socialistas que han reclamado declarar la fiesta de toros de interés cultural general, para que sea protegida y subvencionada por la UE. 
Y aunque algunas personas defienden las corridas con su religiόn, en la práctica la iglesia incluso ha condenado las fiestas en que se torturen animales. El papa Pío V los acusό como “espectáculos torpes y cruentos” y Juan Pablo II citό los salmos 103 y 104, en los cuales se dice que el hombre saliό de las manos de Dios y no se hace distinciόn entre los hombres y los animales.
Para terminar y resolver la pregunta, si la tradiciόn puede justificar el maltrato de los toros, es necesario echar un vistazo al pasado. Si nos acordamos de los tiempos de la esclavitud o la segregaciόn racial se manifestará que  errores se cometieron pero podemos aprender de ellos. En el pasado la opresiόn de las mujeres o la esclavitud eran costumbres también y formaban una tradiciόn, que hoy en día está considerado como desprecio de la dignidad humana. Quizás a veces  lleva tiempo comprender lo que es justo, pero estoy segura de que la historia y sus tradiciones no pueden perdonar la violencia y la tortura.


Ensayo de Luisa Bachmann


Las Corridas de Toros
Ensayo de Luisa Bachmann

Por todo el mundo es conocida la tradición polémica de la tauromaquia, la cual fue declarada como Fiesta Nacional de España durante la dictadura de Franco. Una corrida de toro se divide en 3 tercios: el tercio de varas, el tercio de bandarillas y el tercio de la muerte. En el primero tercio el picador introduce una lanza de madera con un objeto punzante para desgarrar la carne del toro. Durante el segundo tercio bandarillas, que son lanzas de madera decoradas con los colores de la bandera española, entran en acciόn. Finalmente, en el tercero tercio una hemorragia es producida por el estoque. El sufrimiento del toro termina con una cuchillada en su corazόn. Al final el matador corta las orejas del toro y se los lleva como trofeos. Aunque parece evidente que el animal está expuesto a un sufrimiento atroz, hay mucha gente a favor de las corridas de toros. Este ensayo va a monstrar que esta gente está equivocada y que la tradición de la tauromaquia es una tortura que se debe prohibir.

Los defensores de las corridas de toros afirman que el toro no siente dolor porque tiene un sistema nervioso particular. Si realmente sería así: ¿Porque entonces el toro siente cuando una mosquita se siente encima de él? Reacciona a sentimientos mínimales así que se puede admitir que una punzada en el pecho provoca un sufrimiento infernal. Además cuando el toro recibe un pinchazo se pone a gritar que indica muy evidentemente que el animal está sintiento dolor.
Otro argumento de los defensores es que el toro bravo nació para la lucha y que sin corridas no habría ningún toro bravo y que entonces desaparecería. A lo que hacen caso omiso es que el toro bravo solamente es una “creación” hecha por el hombre. No hay “toros bravos” en natura, simplemente existen toros como animales hebrívoros. El hombre manipula a la natura para crear un animal que está dispuesto a lidiar. Para eso lo crian. Es decir que el hombre interviene en el proceso natural del animal para que reciban una creatura que satisface a sus intereses “deportivos”. Aquí no hay ningún motivo de interés en proteger un animal del peligro de la extinción.
Se podría argumentar que el toro muere dignamente. ¿Pero que precio tiene morir dignamente? Sobre todo: ¿Qué le importa un toro si muere con dignidad? El proceso de morir para el animal es muy asfixante y además muy lento. Siente mucho dolor y seguramente no se puede consolar con el pensamiento en que está muriendo dignamente.
El argumento más fuerte de los defensores es que la tauromaquia es una tradición y una parte de cultura muy arraigada en la sociedad española que hay que mantener. ¿Pero no es una tradición un proceso contructivo; no destructivo y de muerte? Todos los pueblos o naciones tenemos nuestras tradiciones y se suele estar orgulloso de su propia tradición. Lo que se pregunta en este caso es si realmente se puede estar orgulloso de un asesinato, de una tortura. ¿Qué hombre puede decir con orgullo que la tradición de su país es ver el sufrimiento y el mieto atroz de un animal vivo cuyo culmen es la muerte? ¿Cómo puede ser la tortura una tradición popular? Torturar un animal hasta que muere parece un crimen. Es maltrato de animales. Y parece increíble que incluso haya gente a que le gusta ver todo ese “espectáculo”, gente que disfruta ver como un animal es torturado hasta que muere.

Para concluir hay que decir que la tradición de torturar y maltratar a animales sigue siendo un crimen increíble. Criar un animal que siente dolor como cada ser vivo para después torturar y matarlo ante un público es un “espectáculo” que se debe prohibir. No puede ser permitido tratar seres vivos así – incluso no para pura animación de la gente. Aunque la prohibición de las corridas de toros significaría la eliminación de una tradición española, es necesario hacerlo. Un “deporte” tan cruel y horroroso no debería ser permitido en ninguna parte del mundo. Hay que convencer a los defensores de la tauromaquia, que lo ven todo de color rosa, de que su afición por la tradición es una afición por un crimen.


Ensayo de Federico Zogheri De Simone
Reflexiones de carácter ético: toros e hipocrisía
Dicen que para el torero el momento más bonito de su carrera es salir de la arena a hombros, después de una extraordinaria exhibiciόn, mientras la multitud grita y aplaude. Dicen también que lidiar al toro es un noble encuentro entre dos fuerzas que se contraponen, que apasiona más que un partido de futbol o un concierto de música clásica. Afirman incluso que la corrida de toros no es la única ocasiόn en que el hombre hace sufrir los animales para una finalidad sádica y no necesariamente indispensable. Algunos llegan, por tanto, a concluir que sería hipόcrita cerrar para siempre los toriles, añadiendo además que todo eso es un arte.
Yo no quiero poner en duda todo eso. Si tanta gente tiene estas opiniones, querrá decir que una huella de verdad la tienen. Y además, es positivo discutir sobre este tema, porque es una prueba de que la sociedad piensa, evalúa hechos concretos y actúa una especie de movimiento ideolόgico.
Yo no estoy en condiciόn de negar categόricamente la importancia artística, cultural y social de las corridas de toros. Pero hay que ser coherentes. Es verdad, el toreo es solamente uno de los muchísimos casos en que los animales sufren y, desgraciadamente, pierden la vida, por causa de las ganas de predominio del hombre. ¿Pero se puede considerar esto suficiente para hacer desistir a las autoridades a no eliminar la corrida?
Eso no es coherencia. Eso es solamente una justificaciόn, una excusa que no quiere ver la realidad, o peor, que no quiere hacer nada concreto para cambiarla, o por lo menos, para mejorarla. Acabar con estas exhibiciones no significará liberar para siempre todas las especies animales del suplicio querido por el hombre, claro. Pero ya esa algo: es un pequeño, pequeñísimo paso que propio el hombre podría dar para empezar a remediar a sus errores. Solamente de esta manera serán posibles, en el futuro, otros pasos que llevaràn a una sociedad màs justa y que permitirán que cada vez más personas tomen conciencia de los hechos del mundo.
Si hablamos del proceso de sensibilizaciόn del hombre con respeto a los animales no podemos no mencionar el ejemplo de los vegetarianos. ¿Qué tienen a que ver ellos con el toreo? A primera vista, nada. Pero si habláis con uno de ellos, os dirá con mucha probabilidad que no come carne principalmente para no comerse a sus semejantes, pero también porque quiere monstrar un ejemplo positivo. Es frecuente oír la opiniόn de los vegetarianos, según la cual su comportamiento y su respecto de los animales puede ser el comienzo de un proceso que llegue a construir una sociedad más justa y sensible.
Claro, como todos los procesos sociales, el que quieren los vegetarianos necesitaría mucho tiempo; la carne es un alimento base para muchos, y quitarla de los escaparates de los supermercados no es tan fácil. Pero el ejemplo de los vegetarianos empezaría un proceso de sensibilizaciόn en la mente de los demás, y quizás algunos cambien su alimentaciόn.
Lo mismo, en mi opiniόn, pasaría con las corridas de toros. Si hay cambios en la sociedad, como por ejemplo lo de cerrar los toriles, estoy convencido de que también la mentalidad de la gente pueda empezar a cambiar, poco a poco. Entonces me pregunto por qué no intentar parar estos espectáculos de muerte, en los que los toros sucumben presa de espasmos y terribles muecas de dolor.
Ensayo de Ronja Heydecke

LAS CORRIDAS DE TOROS

En España el tema de las corridas se polemiza mucho. En Latinoamérica, en muchas regiones el toreo ya no se practica, es más, está prohibido. En España, especialmente en Cataluña, también hay prohibiciones que provocan discusiones y disputas entre nacionalistas, defensores de la cultura, protectores de animales y los cabideros de la gente que se beneficia de Las Corridas.
Primero, se argumenta que una corrida sòlo es una demonstración de violencia contra animales y un espectáculo de puro salvajismo. ¿Pero es esta realmente la única razón grave que condiciona una prohibición? ¿ No parece un poco hipócrita suprimir una parte de la cultura española mientras se acepta que un langosta se quema cruelmente en un cazo de agua hirviente sólo para que su carne sepa más delicado? ¿O mientras un cangrejo, que al pescar se le amputa cruelmente una de sus bocas y después se echa otra vez atrás al mar para que la boca sobrada se cresca extremadamente grande? ¿Por qué el sufrimiento de otros animales no es un tema político tan importante?
Regresemos al toreo. Por supuesto no se puede negar que una corrida significa la muerte del toro. Y teniendo en cuenta que el camino hasta su muerte está lleno de sufrimiento y dolores infernales, parece inimaginable que la gente se divierta y celebre viéndolo.
Tampoco se puede ignorar que no sólo el toro y el torero se hieren; frecuentemente también los espectadores son heridos por el toro que, loco por su dolor y sin alguna orientación, se vuelve agresivo. Con vistas a la peligrosidad de una corrida, este riesgo nunca es sostenible.
¿Es posible decir que se gasta la vida del toro solamente por motivos crueles y sádicos?
Las corridas forman parte de la cultura española. Representan un fragmento de la vida social desde hace siglos y están arraigadas muy profundamente en la historia del país. Consiguentemente no se tiene el derecho de minimizar o incluso reprimir la práctica de un patrimonio cultural.
No obstante, se puede llamar este ritual desfasado. Quizás en la Edad Media, cuando también se celebraban combates de caballeros y ejecuciones, las corridas correspondían al idea moderna de un evento. ¿Pero hoy en día? El ser humano ha conciencado de que se ha comportado de firma inhumana, barbárica y salvaje. Y a pesar de este conocimiento, es posible demostrar violencia contra un animal desamparado en  público.
Evidentemente, en el mismo momento, se debe alegar que nadie está obligado a visitar una corrida o participar en una. Cada uno tiene la libertad de decidir por si mismo. Ser libre de hacer lo que se quiere hacer es un derecho fundamental y constituye en parte la vida humana.
Como cada uno por sí mismo puede decidir comer un langosta o un cangrejo, que son hervidos vivos, sin mala conciencia, también sería libre de optar por o contra una participación en una corrida. Sólo prohibirlo, sin preguntar al pueblo de España, es irrespetuoso e injusto.
Además, y esto parece ser un argumento poco considerado, un sector económico entero se hunde. No sólo los organizadores pierden sus ganados, también los toreros se quedan en el.
Aparte,  las granjas de cría de los toros padecen la pérdida de fuente principal de
ingresos. Es decir que, para coger este fracaso se necesita un montón de pagas indemnizatorias, va a costar milliones.
Concluyendo se puede decir que está justificado discutir sobre las corridas. A los animalistas no les puede privar el argumento que el toreo representa una práctica cruel, violento y sobre todo desfasado para las generaciones de hoy. Ahora bien, se tiene que considerar que forma parte arraigada de la cultura española y que hay ciudadanos españoles que ganan su vida toreando.
Yo personalmente pienso que ninguna tradición o ritual cultural puede exigir un sacrificio de un ser vivo. Bien es verdad que como carne y frecuentemente ni siquiera sé, si el animal tenía una buena vida, pero estoy segura de que tenía una muerte breve y casi sin dolor. En cambio, hacer sufrir a un animal tanto tiempo para mí significa un auténtico maltrato a los animales. Y, esto incluso en público. Quizás en tiempos antiguos era adecuado, pero hoy hemos aprendido que no es correcto.  Al mismo tiempo, yo apoyo el punto de que cada persona debe tener la posibilidad de resolver este conflicto por sí misma y decidir de acuerdos con su propia conciencia. Yo no condeo a nadie que quiere a participar en una corrida. Además, tengo que confesar que ni he visto nunca ninguna, ni he crecido en la cultura española, especialmente con la parte de las corridas. Así que no puedo valorar qué fuerte y qué real es la idea del toreo en las mentes de la gente. Por lo cual, finalmente, sólo puedo repetir que es una tarea personal ahondar en la discusión sobre las corridas de Toros.


El problema vasco






El País Vasco es una comunidad autónoma española, ubicada en el norte de España y por parte también en el sur de Francia, conocida por su gran voluntad de independizarse del gobierno central de España.
Con un territorio de 7261km² y la capital de Vitria, el País Vasco es la comunidad autónoma mas densamente poblada después de Madrid, sobre todo en zonas costeras. 
Su principal actividad economica se basa en la industría pesada,especialmente la de Bilbao y en sector segundario.
Tras la guerra civil el idioma y las instituciones vascos se prohibieron y a raíz de la persecución surgió en 1959 ETA (Euskadi Ta Askatasuna) que significa “País Vasco y libertad“, partido de oposición al gobierno, luego con un ejercito.
 La ETA empezó en los años 60 a aterrorizar el país con actos terroristas contra la gente civil y lucharon violentamente por un País Vasco independiente.
Se dice que la gente vasca, orgullosa de su raíz y el origen vasco, nunca quiso pertenecer a ningún estado.

por Carina, Kevin y Lukas







Después de leer los artículos „El PNV propone a ETA que entregue las armas ante la sociedad vasca“, „El problema vasco“ y „España no perdería si Cataluña y el País Vasco se independizaran”, he desarollado la tesis <<La ETA, hasta hoy, no ha logrado causar un cambio sustancial para la independencía del País Vasco.
Soy de la opinión de que la ETA tiene la intención correcta, pero no es correcto como la intenta conseguir. Desde mi punto de vista, no es necesario asesinar a personas para lograr un objetivo poliítico. A decir verad, yo pienso que con este procedimiento solo se consigue lo contrario. Por un lado , la actuación de la ETA, desde su formación, ha creado una situación de malestar e inseguridad en la población. Aunque la ETA tenga la intención correcta, muchos inocentes, o mejor dicho, personas murieron por los atentados de la ETA.
A parte de esto, el Partido Nacional Vasco propone a ETA que entregue las armas ante la sociedad vasca. Podría provocar, abrir nuevos diálogos, presentando a la sociedad vasca que la ETA está lista para dejar los atentados y declarar una tregua. Pero esta entrega tendría que estar muy bien organizada y supervisada, para que se garanticen la seguridad y el desarrollo efectivo.
Por otro lado, el asesinato de Carrero Blanco, que fue una persona importante en el franquismo, contribuyó a debilitar al régimen y aceleró su crisis interna.
Como resultado, y como dice el artículo, España no perdería si el País Vasco se independizara, lo que también dicen los nacionalistas. Estos subraya que el País vasco, por fin, debe obtener la independencía. Llego a la conclusión de que la tesis es correcta y la ETA no ha logrado, en los últimos cincuenta años un cambio sustancial en la intención del País Vasco de obtener la independencía, sino solo ha creado un retroceso.



El diálogo político, camino para el desarme
Ciertos riesgos y una comparación internacional

Por Lukas Tscherpel


Por varias décadas la ETA ha luchado por sus metas, atemorizando a la península con actos terroristas. Persecución y lucha militar han sido por mucho tiempo las únicas formas de tratar de limitar el terror del dicho grupo terrorista; pero en los últimos años se ha pensado que un camino para el desarme que podría tener éxito es él del diálogo político. La entrega de armas de manera pacífica sería un gran logro para el gobierno vasco y un nuevo caso de mesa de diálogo en el mundo político.

Los partidos del País Vasco y la organización vasca terrorista, ETA, están en conversaciones para poner un fin al terror y una entrega de armas, la cual la población española lleva esperando más de 40 años. Un desarme que significaría un gran logro para la imagen de la comunidad autónoma del País Vasco, porque llegar a pactar la paz con un grupo terrorista sería un acto que no muchos gobiernos pueden ostentar.

Proponiendo aquel proceso pacífico a la ETA, el PNV quiere evitar problemas con el gobierno central de España y al mismo tiempo, evitar el aumento de la violencia por parte de terceros, que por años ha estado tensa. Obviamente, ya no se puede hacer nada por los más de 800 asesinados por la ETA, pero para el futuro de Euskadi puede ser un paso grande y de una importancia significativa para el desarrollo de la comunidad autónoma; ganar la paz puede ser visto como el primer paso para ganar la libertad, segun dijo Patxi López, el lehendakari del País Vasco (presidente 2009 – 2012). 

Del mismo modo, hay otros casos alrededor del mundo donde el diálogo político con grupos militantes, revolucionarios y/o terroristas ya ha mostrado que no es solo una ilusión sino que también es una posibilidad palpable realizar esta salida no-violenta. Un ejemplo de ello es la República de Colombia, donde el diálogo político desarmó a los grupos paramilitares del país hace unos años durantes el Gobierno de Álvaro Uribe. Fueron alrededor de 32.000 paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) los que entregaron las armas y se sometieron a la ley de Justicia y Paz, que les brinda a cambio de su cooperación con las autoridades beneficios legales y penas máximas de 8 años, sin importar los delitos cometidos. Cabe anotar que en el presente año también están en proceso de negociación con la organización terrorista FARC, que por mas de 48 años ha aterrorizado al país con actos violentos lo que ha llevado a la población a sufrir grandes pérdidas en todos los ámbitos, y finalmente procederá sin gran batalla a una mesa de diálogo en Oslo, Noruega con el gobierno colombiano.
En mi opinión, el camino de pacificar a la ETA por la mesa de dialogo es bipartido. Existe la oportunidad de obtener resultados satisfactorios, que los terroristas entreguen las armas y cese el fuego armado; pero siempre se corre el riesgo de la impunidad. Para los parientes de una víctima de un acto terrorista de un grupo como la ETA no hay nada más injusto en el mundo que los asesinos de sus parientes salgan libres de un proceso de desarme y la justicia se olvide de sancionarlos por lo que hicieron.  
Por el contrario, si los resultados no son lo esperado por el grupo ETA, estos pueden atentar o ejercer actos violentos contra la población civil, como ya lo han hecho en diversas ocasiones en el pasado para encaminar la política a su favor.
En consecuencia, y para finalizar mi tesis, es casi imposible acabar una guerra entre un grupo terrorista y un gobierno, más cuando lleva tantos años como la de la ETA,  el País Vasco y España. No sería tan fácil eliminar las ideas y el potencial violento de la gente que mantiene activamente a dicha organización. Más probable sería, en un proceso largo y tedioso, pacificar ideas, metas y el ideal de los miembros de un grupo terrorista, para poder aceptarlos como un adversario político y tratarlos con respeto pero sin olvidarse de castigar a los responsables por la muerte, en este caso la ETA, de más de 800 personas.


ETA


Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo
                                                  



Fuentes:




martes, 2 de julio de 2013

La violencia contra las mujeres



La violencia contra las mujeres

La violencia contra las mujeres no sólo es un fenómeno del pasado, sino que es un tema muy actual. Además existe en todo el mundo, en todas las clases sociales, en todas las culturas y afecta a todas las edades.
Hay una multitud de razones que causan la violencia de género, por ejemplo, la religión, la ideología, la evolución, el desarrollo de la emancipación y la sensación de poder masculino.
Aunque los derechos de las mujeres se establecen cada día más, todavía hay muchos casos en los que las mujeres deben luchar por su libertad y contra la opresión masculina.


España: ¿País protegido contra la violencia de género?
por Melanie K.

España es un país con leyes y varios programas de protección a las mujeres. Por ejemplo, el artículo 178 del Código Penal que “establece penas de cárcel de uno a cinco años para ‘el que atentare contra la libertad sexual de otra persona, con violencia o intimidación‘“.[1] El artículo 179 establece penas de cárcel de seis a doce años para agresión sexual como la falta de consentimiento para el contacto sexual.[2] Por otra parte, hay organizaciones como la Cruz Roja Española que ayuda a mujeres víctimas de violencia de género.[3] Además está el apoyo gubernamental, por ejemplo, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Se podría imaginar que la tasa de violencia es  baja.

Pero las cifras hablan otra lengua: Dentro de cuatro años, desde 2007 hasta agosto de 2011, 1.141.110[4] mujeres en España buscaron ayuda de las autoridades porque fueron maltratadas por su pareja. Según las estadísticas, puede ocurrir a cualquier mujer de 21 a 50 años que se encuentre en una relación de pareja. 32 de las 47 víctimas mortales del año 2011 se encontraban en ese grupo[5]. La gravedad del problema de la violencia de género se ve en los siguientes números: De 2007 a 2011 unas 270.000 mujeres llamaron a una línea destinada a asesorar a mujeres víctimas de agresiones de género. En otras palabras: 185 al día[6]. La cifra oculta de los casos es más alta.

Con respecto al año 2010, las violaciones cometidas por hombres aumentaron en un 28.6% en 2011[7]. La mayoría de los asesinatos y la violencia contra las mujeres en general son actos violentos domésticos.

¿Qué va mal? ¿Cómo es posible que en un país como España haya una tasa de violencia contra las mujeres tan alta?
Tanto en España como en otros países falta de personal cualificado. Se puede imaginar que las autoridades están totalmente desbordadas cuando hay miles de mujeres en busca de ayuda. Además hay que superar la burocracia que es un problema inmenso.
Por ejemplo, en octubre de 2012 había 98.016 mujeres en busca de ayuda policial, pero tan solo el 17.4 % de ellas contaba con esa[8]. Las que tienen la fuerza de denunciar suelen esperar medio año a la resolución judicial de la sentencia. Es demasiado largo. En algunos casos, una sentencia de muerte.

Y las mujeres que denuncian a su maltratador son pocas. Los razones son varios. Por ejemplo temen el estigma social y, si el agresor es una persona conocida, la barrera psicológica es más alta para denunciarla. Además existe el problema con las extranjeras sin papeles que se encuentran forzadas a aguantar la violencia e insultos de su pareja, temerosas de una deportación al momento de denunciarlos.

Así predomina una imagen falsa de seguridad de las mujeres en la sociedad española, como en la de todas partes del mundo. Los medios de comunicación apenas informan de la violencia de género. Solamente cuando hay otro asesinato se presta atención a ese tema. Por consiguiente, es más importante concienciar de que las mujeres siguen sufriendo el machismo. Por ejemplo, en ocasiones como “One Billion Rising“ el pasado día de San Valentín, la mayor acción global para acabar con la violencia de género en la historia de la humanidad.
Se tendría que emplear más dinero para la prevención de la violencia y el apoyo a las víctimas para que ellas puedan reforzar su seguridad en sís mismas. Sobre todo, lo más importante es prestar atención al tema y nunca dejar de luchar y denunciar.




¿Violencia contra mujeres en nombre de Dios?
por Nina K.


Malala es la más joven nominada para el Premio Nobel de la Paz. Pero, el motivo de su designación es muy triste. Sobrevivió un intento de asesinato de los talibanes en su patria, Pakistán. Los hombres la atacaron a causa de que Malala no dejaba de luchar por su derecho a la educación e ir a la escuela. Malala tenía sólo once años.

Muchas mujeres y niñas intentan huir de la opresión y de la violencia de sus maridos o
parientes para vivir una vida autónoma y libre. Sin embargo, la lucha no es fácil para ellas. En familias musulmanas ,con estilos de vida muy tradicionales, desde sus infancias los niños son preparados para sus posiciones sociales. El niño va a ser el que trae el pan a casa. Desde luego, esto no es lo único. También va a ser el tutor de la mujer y el poseedor de la mujer. Los hombres supervisan la pureza moral de las mujeres frente la sociedad. La niña tendrá que encargarse de los deberes domésticos. Son forzadas a subordinarse a sus maridos en todos aspectos, incluso el aspecto sexual. En consecuencia, a veces no se trata a las mujeres como una persona individual, sino sólo en un contexto familiar, como una madre, una mujer, una hermana, hija, etc.

Las mujeres cargan con la responsabilidad de preservar el honor de la familia. En muchos casos un rumor puede ponerlo en peligro. La autodeterminación de las mujeres entra en conflicto con el poder masculino y el orden social de la sociedad. Si una mujer traiciona el honor de la familia por una relación fuera del matrimonio, el rechazo del matrimonio o algún comportamiento deshonesto, su familia tendría que regenerarlo. A las malas por un crimen de honor, en caso de que no se pueda hacer a las mujeres entrar en razón con violencia u otros hostigamientos. Con frecuencia las mujeres no logran huir, si el consejo de familia decida el asesinato. Jurídicamente, el crimen de honor no recibe un castigo muy duro porque, en general, la política y la sociedad aceptan este crimen.
Los hombres musulmana instrumentalizan una y otra vez diversos versos del Corán justificando la opresión de las mujeres y niñas y el hecho de castigarlas y matarlas.

¿
Es la religión efectivamente responsable de la violencia contra mujeres?
Es verdad que en algunos versos del Corán y sus traducciones no se puede indicar con claridad. Es posible, con una intención correspondiente, interpretar estos versos contra las mujeres. Por ejemplo, dicen:

"Si teméis que se rebelen las mujeres, entonces amonéstalas, evítalas en la cama de matrimonio y golpéalas! Cuando vuelvan a obedeceros, no hagáis nada contra ellas." (4,3) Sin embargo, hay muchas personas que van en contra de eso. Dicen que la ignorancia de las Leyes de Alá resultan en el abatimiento y el deshonor de las mujeres.
Esto implica que la religión, todo lo más, representa un aspecto secundario. La interpretación y las tradiciones anticuadas, las que siguen viviendo en las cabezas, causan el comportamiento mencionado. Las personas en las aldeas tradicionales a menudo no conocen los versos del Corán coloquial. Transmiten a sus familias lo que han aprendido en su propia educación.
Referente a esto, la cultura y la religión están relacionadas.
La opresión de la mujer no es consecuentemente un problema de la religión musulmana, como se dice a veces en la retórica occidental, en particular después del 11 de septiembre.
Puesto que el crimen de honor y la violencia contra la mujer no son fenómenos únicos de Islam. Pero cuando un hombre americano mata a su mujer a causa de adulterio, no habrá un titular "Americano cristiano mata a su mujer"; por el contrario, cuando un musulmán perpetra un crimen inmediatamente la religión entra en juego. Aunque la religión cristiana en ese punto no se diferencia mucho. En Latinoamérica y África las mujeres sufren igualmente de la opresión. El mundo es en parte un mundo moderno con tradiciones antiguas.

El más grande obstáculo para prevenir y reducir la violencia contra las mujeres y niñas es que no se habla de los problemas. Muchas víctimas no conocen a las personas o las organizaciones que proporcionan ayuda. El conocimiento y la educación son los criterios más importantes para reducir el número de víctimas. Esto es indispensable para eliminar la dependencia de las mujeres de sus maridos.
Pero últimamente se han empezado a adoptar medidas preventivas, por ejemplo, programas de ayuda, campañas. Las mujeres irán siendo más conscientes de sus derechos y romperán el silencio. Sobre todo en las Revoluciones árabe. Las mujeres luchan y llaman la atención del mundo ante situaciones intransigentes. En última instancia, las mujeres no luchan contra la religión sino contra las opiniones anticuadas y patriarcales, en todo el mundo.


La violencia contra la mujer como el lado oscuro de la emancipación
por Luzie W.

Hubo un tiempo en que los hombres eran los únicos sustentadores de la familia, saliendo de caza para matar los animales, liberando testosterona que causan ganas de matar y un gusto por la violencia. Durante todos los años los hombres han seguido siendo el sexo fuerte. Pero ¿qué pasa con la masculinidad hoy, en tiempos lejos del antiguo reparto de roles pero en medio del proceso de la emancipación femenina?

No debemos ignorar el hecho de que la violencia contra la mujer aumenta al mismo tiempo que la emancipación se establece cada día más. Considerándolo, es lógico preguntar por la relación entre los dos hechos. ¿Aumenta la violencia contra las mujeres porque se están emancipando del papel tradicional?

Por supuesto ne se puede encontrar el fenómeno de liberarse del papel tradicional, puesto que algunos todavía están marcados por una imagen muy conservadora y los repartos de roles clásicos todavía persisten, es decir, el hombre representa la cabeza de la familia y el sustentador único mientras la mujer queda en casa y está sujeto al querer del esposo. Pero especialmente en los países avanzados ha cambiado mucho referente a la imagen de la mujer.

Además se puede observar el incremento de la violencia contra las mujeres en varios países del mundo. Por ejemplo, es seguro que en Turquía la violencia masculina aumenta constantemente, de manera que actualmente en ciertos casos el 62% de los hombres turcos está a favor de la violencia contra sus esposas porque así las pueden disciplinar[1]. Pero en absoluto no se debe comprender este desarrollo como un fenómeno turco. Para ilustrar que se trata de un problema mundial, podemos tomar por ejemplo Brasil donde la violencia contra las mujeres ha aumentado 200% en los últimos 30 años, o en Urugay en 2012 se averiguó un aumento de la violencia doméstica de 28,7% en relación con 2011[2] y en India las violaciones sexuales han aumentado 873% ente los años 1971 y 2011[3]. Sólo son tres ejemplos pero representan el desarrollo de la violencia masculina también en muchos otros países y clases distintas. Pero ¿por qué los hombres sienten cada vez más la necesidad de disciplinar a sus esposas a través de la violencia?

La repuesta es tan fácil como inquietante: las mujeres se han levantado de su represión y ahora exigen la igualdad entre los géneros. La emancipación es un paso importante en esta dirección y, por tanto, necesaria. A lo largo de los años las mujeres se han vuelto personas más seguras de sí mismas, más independientes y fuertes que antes. Con el aumento de la  libertad y autodeterminación, su vida ha mejorado notablemente, ofreciéndoles muchas oportunidades de vivir su vida como quieren. Y en muchos países avanzados tienen éxito: han cambiado el hogar y la educación de los niños por la carrera, van a la universidad, conquistan los departamentos de ejecutivos en todo el mundo, van determinando la política, son inteligentes, cultas y trifunantes. En todas partes las mujeres están en el carril de adelantamiento y hacen sombra a los hombres que, antes de registrarlo, van perdiendo su estatus del sexo fuerte.

Sin duda, la mayoría de los hombres asocia masculinidad con fuerza. Antes los hombres podían dar prueba de su fuerza cazando y matando animales. Pero ¿qué queda de esta fuerza masculina hoy en día? La emancipación de la mujer exige un hombre nuevo que se adapte al desarrollo de la emancipación participando en la educación de los niños y convirtiéndose en amo de casa. Ahora bien, muchos hombres oponen resistencia a la nueva imagen masculina porque todavía se definen a través del papel tradicional marcado por la fuerza, la superioridad y el poder. Bien es verdad que los tiempos han cambiado pero las ganas de violencia y sentirse fuerte que todavía provienen de la Edad de Piedra no han desaparecido. Por eso el hombre moderno todavía busca oportunidades para acceder a su deseo por la violencia. En el tiempo después de la Edad de Piedra cuando se disminuyó la necesidad de dar caza a las animales, la mujer se ha convertido en una víctima de la fuerza masculina. Como los hombres siempre habían dominado a las mujeres, la actual liberación de la mujer causa una crisis de masculinidad.

A saber, la base de esta crisis está marcada por la perdida de superioridad, puesto que el avance de la mujer causa una reducción del control y del poder masculino en la jerarquía familiar y distintas áreas de la vida. Mientras las mujeres ganan cada vez más influencia, los hombres tienen miedo de perder su domino y exclusividad. Por muy positiva que sea la emancipación, a muchos hombres no les gusta el hecho de que las mujeres entren en el mundo masculino sin que se lo hayan pedido.

Consiguientemente, puede ser que algunos hombres vean la violencia como una posibilidad de conservar su superioridad hacia la mujer. La brutalidad muestra sin duda el poder del sexo masculino, y por la violencia siempre puede mantener el sentimiento de ser más fuerte que la mujer. ¿Así se puede denominar la violencia de género como el lado oscuro de la emancipación? Sea como sea, no se puede ignorar las posibles relaciones que seguramente existen. La violencia hacia el sexo femenino no debe ser tratada como un efecto secundario indeseado pero normal de la emancipación u otra causa.

Finalmente quería descir que este texto ni debe ser entendido como una justificación del comportamiento violento de algunos hombres ni como la única explicación referente al incremento de la violencia masculina. Sólo es una manera de examinar este hecho y tal vez la emancipación sólo sea una cosa entre muchas que causan el aumento de la violacion masculina. Sobre todo este texto quiere estimular a pensar y plantear las preguntas ¿Cuándo es un hombre realmente un hombre? y ¿Por qué asociamos hombría con violencia?

En suma se puede fijar que la convivencia de los géneros no funciona si cambia lo femenino pero no lo hace lo masculino. Nuestra sociedad necesita una modernización de la hombría fuera de agresividad y brutalidad contra el sexo femenino. Los hombres tienen que comprender que en verdad la violencia es un señal de debilidad y pobreza miserable que nunca detendrá la emancipación de la mujer.



[1] Irvene Helado: El 62% de los turcos está a favor de la violencia contra las mujeres, 2013, http://europauniversal.blogspot.de/2013/04/el-62-de-los-turcos-esta-favor-de-la.html (29.06.2013)

[2] Alejandro Gómez y Alberto Corona: Brasil: La violencia contra las mujeres aumenta 200% en 30 años, 2012, http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2012112609 (29.06.2013)

[3] Vandana Shiva: Las 'reformas' económicas violentas y el aumento de la violencia contra la mujer, 2013,  http://www.globalizate.org/getArticle?authors=Vandana+Shiva&date=2013-01-27&title=Las+%27reformas%27+econ%F3micas+violentas+y+el+aumento+de+la+violencia+contra+la+mujer (29.06.2013)




La „tasa machista“ afecta la igualdad de géneros en España
por Natalie C.

Es obvio que como resultado de la crisis económica en España, han cambiado muchas medidas realizadas por el gobierno que afectan gravemente a la situación económica y política; pero deberíamos darnos cuenta de que son las mujeres a quiénes más les afectan los cambios en cuanto a la justicia social. De acuerdo con las palabras de Virginia Álvarez, responsable de Política Interior de Amnistía Internacional, es justo preguntarse, ¿qué hacer si en un país al respecto de la situación hay incluso „una descoordinación y descontrol total entre los juzgados“?[1].

El artículo de El País “Las mujeres maltratadas tendrán que esperar a la justicia gratuita” , escrito por la periodista Susanna González Vejo, trata de la polémica de la Ley de Tasas Judiciales que se aprobó en noviembre de 2012 y de la justicia entre los géneros, especialmente en materia de las víctimas de violencia. No sólo el paro, sino también un salario un 30% menor que el de los hombres, son los factores que dificultan la posición social de la mujer en un país dónde ya la gente sufre por las consecuencias inexpugnables de la crisis. La Ley de Tasas Judiciales no ofrece una gran variedad de situaciones en cuanto a los derechos de mujeres e incluso parece legalizar las expensas para mujeres solteras con niños. Por ejemplo, en caso de que una mujer haya decidido denunciar a su marido que la maltrataba, tiene que pagar tasas judiciales de casi mil euros para poder divorciarse. Son inimaginables los numerosos obstáculos que tienen que superar para liberarse de su agresor: el miedo al enfrentamiento con su actual pareja, separación de la familia o pérdida de los hijos y a no poder alcanzar la independencia económica para vivir una vida normal sin violencia.
Aunque en noviembre de 2012 el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, asegurara la inclusión de las víctimas de género en la Ley de Justicia Gratuita, la ley tardará meses en entrar en vigor. ¿Qué pasará con los mujeres que ya han iniciado el progreso de divorciarse y han pagado las tasas correspondientes? Es horrible imaginarse que en vez de protegerlas de sus acosadores,  la situación jurídica exige paciencia de ellas mientras sufren un mal tratamiento diario por violencia doméstica.

Desde  niños abusados sexualmente, mujeres chantajeadas por sus acosadores hasta la violencia machista en el amplio campo del cibercrimen, la abogada Amparo Díaz lleva 20 años empleándose a fondo junto a las víctimas más vulnerables. En la entrevista “Hay grupos organizados para atacar la igualdad” de El País critica fuertemente el sistema obsoleto que “fue pensado para una época en la que solo los temas patrimoniales eran responsabilidad de la Administración, tanto a nivel penal como civil”2.

Gracias a los méritos de la emancipación, uno podría pensar que todos los temas de la familia y de la sexualidad ya no quedan bajo la única decisión del padre aprovechando de su posición patriarcal. Pero Díaz confirma en su entrevista que nos equivocamos de que hay un adelantamiento en nuestro sistema gracias al feminismo de las décadas pasadas. Dice que existen “grupos organizados para atacar el trabajo de la igualdad” cuando “el feminismo solo ha traído beneficios a tantos colectivos”[2]. Los grupos antifeministas que atentan contra la igualdad de género saben de los puntos vulnerables para resaltar los aspectos más negativos de las feministas.
Sin embargo parece que nos hayamos equivocado, porque la situación actual demuestra que hay diferencias entre los géneros en sueldos, posiciones profesionales y, peor todavía, en los derechos fundamentales. Además la abogada Díaz ve ya una causa muy importante en la carrera de los abogados de España, “los delitos de violencia de género son los que más se cometen y los que menos estudiamos durante la carrera”2. Es cierto que un jurista debería cuestionar como la ley distorsiona permanentemente en beneficio del sistema patriarcal. Parece que hay un retroceso en la sociedad después del primer impulso de aprobar una ley que prometía proteger a las mujeres contra la violencia de género.

No solo la aprobación la Ley de Justicia Gratuita es urgente, sino también un primer paso sería concentrarse en las medidas políticas de la educación infantil, por ejemplo al respecto de la instalación de guarderías donde se puedan dejar a los niños sin pagar dinero. La consecuencia positiva de esta medida sería dar la oportunidad a las mujeres de poder trabajar aunque tengan niños pequeños. Además, aquellas mujeres que hayan sufrido por delitos de violencia de género,  consiguen financiarse independientemente una vida sin miedo.

Lo triste es que Díaz tiene razón en todos los puntos de su crítica, porque, a pesar de cambios a favor de las mujeres durante las últimas décadas, la emancipación todavía ha dejado muchas expectativas sin cumplir y no se han desarrollado las estructuras en muchas secciones de la vida social y profesional. Tanto como la importancia de eliminar una tasa para poder separarse de un marido violento, el sistema político y judicial debería actuar inmediatamente a favor de la igualdad de géneros.