Blog de aula de la Universidad de Colonia

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domingo, 6 de julio de 2014

¿Fútbol de verdad une? Brasil dividido en dos – Mundial 2014

El mundial de fútbol cada cuatro años es siempre el evento más grande y espectacular. En ese mes no existe nada más que fútbol. La gente, la tele y los periódicos no conocen otro tema, el ambiente de ese torneo internacional les engancha a todos. Un mes lleno de partidos diarios. Un buen tiempo para disfrutar del verano, olvidar el estrés, pasárselo bien con los amigos delante de la tele, con una cerveza fresca. Este año va a ser lo mismo, lo disfrutaremos. Solo hay una cosa que oscurece todo el evento: el hecho que el mundial se jugará en Brasil.

Que el Mundial 2014 tenga lugar en Brasil es un tema muy controvertido. 
Por una parte, la situación económica del estado no permite realizar un torneo internacional tan grande. Debido a la pobreza de la población y los inmensos esfuerzos que se requieren para que organizar todos los partidos, preparar alojamientos, etc., es difícil entender por qué razón Brasil ha sido elegido como país organizador si tiene que ocasionar tantos gastos. La construcción en medio de una jungla por millones de euros de un nuevo estadio que no se usará más después de los tres o cuatro partidos previstos parece incomprensible.

Por otra parte, un mundial en Brasil despierta en cualquiera las ganas de fútbol. Brasil es el alma del fútbol, no hay ningún país en que se encuentre mas pasión por ese deporte. Lo juegan bailando, parece que lo tengan en la sangre. Solo en Brasil hay palabras y lemas como „Ginga“ o “Joga Bonito“, que significan el ánimo y el arte de moverse, pura vida y la alegría por el juego. No solamente lo “juegan“, sino lo “viven“ y eso desde pequeños en las favelas, jugando descalzos con una naranja o algo que tenga forma de una pelota. Mirando la historia completa del fútbol internacional, los brasileños son los más exitosos de todos. Es casi imposible encontrar a alguien que no conozca los nombres Cafú, Pelé, Ronaldinho o Zico. Por todos estos motivos, en realidad Brasil es el organizador ideal de un mundial de fútbol. Es el perfecto icono.

A parte de eso, también hay otros argumentos a favor de que se celebre allí. Durante el espectáculo tienen la entera atención de todo el mundo, y eso puede ser beneficioso para la población brasileña que tiene que luchar contra la pobreza y la criminalidad. Durante un tiempo, están en la mira del mundo. Los problemas sociales, como la pobreza, la inflación que reduce los ingresos de la gente, el deficiente sistema educativo y la insuficiente infraestructura no se pueden esconder y todos se dan cuenta de eso.

Además, la realización del torneo exige la creación de empleos. Se necesita mucho trabajo y, por consiguiente, muchos trabajadores para que todo funcione bien: ya sean nuevos puestos de trabajo para la construcción y restauración de los estadios o para preparar campos de entrenamiento y alojamiento para los equipos de las otras naciones. Por cierto, también existe posibilidad de hacer prácticas o participar en programas que se ocupan de la preparación del mundial y de todo lo que este lleva asociado. Para los voluntarios es una buena ocasión de comprometerse y acumular experiencias. En algunos de estos programas hasta reciben un certificado que les puede ser beneficiosos en varias situaciones en el futuro. Al lado de eso, se alegran de haber colaborado en un espectáculo tan grande, visto por todo el mundo.

Aunque han sido mencionados aspectos en contra y a favor de Brasil cómo país anfitrión con escepticismo y entusiasmo a la vez, la verdad es que los aspectos negativos predominan. No se puede embellecer ni esconder, por ejemplo, el tema de la expulsión forzada de la gente pobre de las favelas que ha sido muy estremecedor. Antes de que empezara el Mundial Brasil 2014, el Gobierno de Brasil desalojó a miles de familias en todo el país para que el mundo no tiene una mala imagen del país. La pobreza y las cabañas no pegan con la imagen moderna que se quiere presentar de Brasil. Varias favelas se han despoblado para hacer sitio a proyectos de infraestructura. Aproximadamente 170.000 personas están siendo expulsadas del domicilio donde viven desde hace muchos años. Los habitantes tampoco han sido informadas directamente, llegaron a saber a través de los medios informativos, y no solo eso, ellos fueron trasladados a lugares incluso peores, con una infraestructura mala y menos posibilidades de trabajo.

Para garantizar la seguridad de los turistas en el Mundial de Fútbol, en los últimos cinco años fueron instaladas 37 "unidades de policía pacificadora" (UPP) que apoyan a la policía regional y vigilan las favelas severamente. Una de las favelas es el enorme complejo de Maré, cerca del aeropuerto internacional de Río de Janeiro. La población precisa en Río de Janeiro no se sabe exactamente, pero según las estadísticas oscilan entre 8 y 11 millones de habitantes. Un tercio de ellos vive en favelas. Se puede decir que 3 o 4 millones de personas viven en pobreza. La vida en las favelas es muy difícil y peligrosa. La gente vive en cabañas, sin agua potable, sin corriente y sin escuelas. Normalmente, las zonas son controladas por grupos rivales de narcotraficantes.

No obstante, el dinero que el gobierno gasta en esas UPP no basta para controlar todas las favelas, sino solamente el 20%. Ese concepto, que al principio pensaban que sería exitoso, no es beneficioso para los que viven en la pobreza, sino solo para los turistas, y sobre todo para que Brasil dé una imagen de un país moderno y seguro. No tienen esperanza de que con esta operación policial se mejoren los sectores sociales. Hasta el presente, no hay ningún mejoramiento ni en el abastecimiento de agua ni en la asistencia sanitaria. Al contrario, los habitantes incluso han sido atacados por la policía. En internet circulan varios videos que muestran la violencia de la policía con los habitantes de las favelas; muchos de los policias utilizan gas lacrimógeno y baquetas para echarles de la casa.

Además se duda que las bandas criminales vayan a ser frenadas para siempre. La mayoría de ellas se han trasladado a otras favelas y siguen traficando con drogas. El gobierno ha anunciado que las UPP se quedan hasta el 31 de julio, solo dos semanas después del partido final. Entonces, ¿cuál es su finalidad y a quién va dirigido? En general se puede decir que la acción policial es muy sospechosa, sobre todo porque una gran parte de la policía es corrupta y brutal. Entonces, las UPP no se preocupan en absoluto de la gente pobre de las favelas, sino de la "seguridad" para los turistas, golpeando y expulsando a los habitantes.

En total son doce estadios de fútbol que sirven como lugar de encuentro. La arena Amazônia en Manaos, en la región amazónica, es la más discutida de todas. Este estadio fue construido por 500 millones Real, que son 224 millones de euros, y tiene lugar para 42.374 espectadores. Pero aquí empiezan los críticos del nuevo estadio. La liga regional del estado, el “Campeonato Amazonense”, no es muy popular en Manaos ni en toda la región. Solamente un promedio de 447 aficionados van a ver cada partido. Eso es muy poco si se supone que los gastos de mantenimiento de la arena ascienden a 2,2 millones de euros por año.

En el mundial del 2014 el estadio va a ser usado tan solo para cuatro partidos. Los habitantes de Manaos ya lo llaman “el elefante blanco”, que se quedará vacío después de la copa. El gobierno local está optimista de poder cubrir los gastos de la arena gigante. Miguel Capobiango, encargado del gobierno brasileño para la Copa, dice que el estado quiere usar el estadio como multifuncional para conciertos u otros eventos deportivos grandes. Él ve el potencial turístico del estadio que va atraer turistas de todo el mundo. Por las circunstancias en la selva tropical , las obras de construcción fueron duras y lo terminaron muy tarde. Para construir este estadio, tuvieron que derribar uno viejo, con el que la gente siempre se había identificado.

También la “Arena Corinthians” en la ciudad de São Paulo, se encontró en dificultades. Por la muerte de un hombre que se cayó desde una altura de ocho metros mientras trabajaba en la construcción del estadio, por huelgas y demonstraciones, los trabajos fueron interrumpidos varias veces. También en otras ciudades. En total la construcción de los nuevos estadios de fútbol cuenta ocho víctimas mortales durante dos años. Los costes de todos los estadios suman a más de 2,74 mil millones de euros. Si se comparan los gastos brasileños con los de Sudáfrica (2010) o Alemania (2006), son más que los gastos de ambos países juntos.

Resumiendo, queda claro que la construcción de los nuevos estadios creó muchos problemas en Brasil. Hay que tener en cuenta que también hay un lado positivo, por ejemplo la creación de nuevos puestos de trabajo.

Hablando de críticas a la Copa Mundial 2014 en Brasil se puede añadir también el alojamiento de la selección alemana, el “Campo Bahia”, en Santo Andrés, en el estado federal Bahia. Reconstruyeron un hotel lujoso directamente al lado del mar y en medio de un área protegida para los jugadores alemanes por varios millones de euros. Se habla también de subvenciones del estado brasileño para un centro de prensa. Los precios de los inmuebles subieron mucho después de la noticia de la llegada de los alemanes. Para los habitantes del pequeño pueblo Santo Andrés es un problema grande. Tampoco se sabe cómo la gente del pueblo se va a llevar con la “inversión” de la prensa. Pero este aspecto se deja valorar también de forma positiva, porque con la atención de la prensa al pueblo el interés turístico se va incrementar mucho.

En el aspecto económico como país anfitrión, la Copa Mundial 2014 será un fracaso total para Brasil. Aunque hay mucho que ganar para los consorcios constructores, deportivos y turísticos, los brasileños mismos no saldrán como ganadores. Responsable de eso, son, sobre todo, las reglas explotadoras de la FIFA.

Es siempre el mismo juego. Los candidatos que compiten por la celebración de la Copa Mundial se prometen un crecimiento económico, inversiones y nuevos puestos de trabajo. Esas esperanzas son alimentadas con precisión por la FIFA y su presidente Sepp Blatter. Pero la designación como sede de la Copa del Mundo tiene su precio, porque es la FIFA la que impone las condiciones.

Así se invitieron 14,5 mil millones de dólares en los estadios y proyectos infraestructurales dispuestos por la FIFA. La presidente de Brasil Dilma Rousseff proclamó, con orgullo, que los costes están cubiertos en su mayoría por inversores del sector privado. Pero los inversores parecen haber aprendido bien la lección de la Copa anterior en Sudáfrica con sus llamados elefantes blancos. Allí se ha constatado que no sólo ciudades apartadas como Polokwane, sino también metrópolis como Ciudad del Cabo no pueden mantener rentablemente los estadios construidos para la Copa Mundial pese a todas las estrategias de comercialización (por ejemplo arrendamiento para partidos de Rugby, conciertos, integración un museo de deportivo, etc.). En realidad, la participación de los inversionistas privados se sitúa sólo en un 6,7%.
La economía local, sin embargo, apenas aprovechará el espectáculo internacional. Pues la FIFA como organizador de este gran evento adjudica los contratos lucrativos a los mejores postores: los grandes consorcios mundiales.
Nestlé, por ejemplo, paga 80 millones de Francos suizos a la FIFA para comercializar su marca de chocolate más establecida, Garoto, como el chocolate oficial de la Copa Mundial 2014. En el sector de la construcción, la suiza Geobrugg AG ha recibido la adjudicación de los componentes constructivos de acero para el techo del estadio de Maracanã, en Río de Janeiro. Además, la compañía produce sistemas de prevención para distintos proyectos infraestructurales entorno de los lugares del acto. El consorcio asegurador Zúrich es responsable de la seguridad durante la construcción de cuatro estadios: Itaquerão en San Pablo, Maracaná en Rio de Janeiro, Brasilia Arena en Brasilia y Fonte Nova Arena en Salvador de Bahia. Respecto a las malas condiciones de trabajo para los trabajadores de los estadios, sin embargo, nada ha cambiado. Igual que cuatro años antes en Sudáfrica, cuando los estadios fueron concebidos y construidos por empresas alemanas, ahora las inversiones en Brasil salen otra vez del país.

Con ayuda de sus patrocinadores, la FIFA presiona al gobierno brasileño. Por consiguiente, el Parlamento en Brasilia aprobó una ley de bases que autoriza a las comunas endeudarse más que nunca. Una de las peticiones de la FIFA para celebrar el torneo es tener la exclusividad de toda la publicidad y ventas que se ubiquen en un radio de 2 kilómetros en torno al estadio. Todos los vendedores y castañeros que se ubican en y alrededor de los estadios se ven forzadas abandonar sus puestos por los muy apreciados promotores de la FIFA. Allí no se debe consumir ninguna otra cosa que Coca-Cola, cerveza de Budweiser y hamburguesas de Mc Donald’s. Los vendedores y los manifestantes son apartados y se les ha hecho callar por una vigilancia rigurosa de la policía brasileña. La FIFA impone a Brasil un estado de excepción.
Así, la Federación Internacional guarda la certeza de inversión para sus socios y descarga todos los riesgos sobre los contribuyentes brasileños. Según el Secretario General Jerome Valcke, el torneo generará un volumen de 4 mil millones de dólares, libres de impuestos. La FIFA no está sujeta a impuestos ni en Brasil, ni en Suiza, donde la FIFA está registrada como organización sin ánimo de lucro. En octubre de 2011 se aprobó una ley que exime a los socios de la FIFA de los impuestos por los siguientes cuatro años. Entre ellos se encuentran los patrocinadores como Coca-Cola, Visa y Adidas.

En resumen, no se puede saber cómo quedará la situación después del Mundial en Brasil. Probablemente los cambios no serán de larga duración y en el peor de los casos la situación de los brasileños, sobre todo de la gente en las favelas, no cambiará nada y ellos no sacarán provecho del dinero que invirtió el gobierno de Brasil. Además, hay gente que hoy vive en condiciones más precarias que antes, perdieron todo por la expulsión de sus domicilios.
Lo que de todas formas se queda en el país sudamericano son doce estadios gigantes que poco a poco devorarán el dinero del gobierno. El interés de la prensa, que ahora es enorme, se reducirá pronto, después de la final, y se encenderá de nuevo en el 2016 cuando la Olimpiada se realice en Río de Janeiro.
¿Y la FIFA? La FIFA, con sus escándalos de corrupción, tiene que ser reformada y debería estar obligada a una comisión de control superior para lograr la mayor transparencia posible. A la concesión y realización de los juegos se deben aplicar estándares mínimos en materia social y medioambiental, para evitar sucesos graves como los traslados forzados y las malas condiciones de trabajo. Es posible organizar un Mundial en un país en desarrollo como Brasil mejor y con más persistencia. Hace falta la concesión del gobierno y también de la industria internacional que saca provecho de la Copa de dedicar parte del dinero para que la economía local pueda beneficiarse también.
Y para retomar la pregunta del inicio ¿El Fútbol une? Si pensamos en el “Public Viewing” donde nos reunimos para apoyar a nuestras selecciones en cada partido, seguramente la repuesta es sí. Pero es importante no olvidar la historia detrás de la Copa.


Fuentes:

Flörke, Solveig, Brasilien baut das absurdeste WM-Stadion der Welt, Die Welt, 2014. Fuente en internet: http://www.welt.de/sport/fussball/wm-2014/article116947831/Brasilien-baut-das-absurdeste-WM-Stadion-der-Welt.html?config=print [15.06.2014]
Rosas, Frederico, Brasil apura las obras de los estadios, El País, 2014. Fuente en internet: http://deportes.elpais.com/deportes/2014/05/27/actualidad/1401218041_750462.html [15.06.2014]
Rosner, Maik, Am Strand der guten Hoffnung, Weser Kurier, 2014. Fuente en internet: http://www.weser-kurier.de/sport/wm2014_artikel,-Am-Strand-der-guten-Hoffnung-_arid,860321.html [15.06.2014]
https://www.youtube.com/watch?v=xa66lHvBNes:
http://brasilienwm.de/uber-46-000-bewerbungen-fur-das-brasilianische-freiwilligen-programm-der-wm/
http://parabens.de/wm-in-brasilien-unterm-brennglas-der-weltoffentlichkeit/
http://depor.pe/futbol-internacional/brasil-2014-5-desafios-salvar-mundial-fracaso-reportaje-1017916
http://sozialismus.ch/artikel/international/2014/brasilien-die-fussball-wm-und-soziale-proteste/

Un ensayo de:
Valeria Bilardi
Christian Jendrny
Matthias Duhn
Laura Pauly


miércoles, 2 de julio de 2014

La religión en el sistema educativo alemán

La educación religiosa todavía es algo muy presente en las escuelas alemanas. Un vistazo a la página web del Ministerio de Educación revela que no solo en Renania del Norte Westfalia, sino también en muchos otros estados federados, la educación religiosa es profundamente confesional. La página web se limita a clases católicas, evangélicas y ortodoxas griegas, por separado, y dice que se enseña a los alumnos “que la creencia en Jesucristo tiene que ver con sus propias vidas”. Se pretende enseñarles a “incluir a Dios en sus vidas y [...], entender que el mundo es obra suya”. Frases ejemplares del ministerio para las cuales falta evidencia científica.
Considerando el lenguaje de esta página ya se puede deducir que este procedimiento no científico no debe ser parte de la enseñanza escolar: la escuela es una institución educativa con el objetivo de preparar a los jóvenes para una posible carrera en la educación superior, por lo que se debe hacer hincapié en un lenguaje más apto para el ámbito académico. Una religión, por el contrario, es una especie de código que pretende unir a un grupo determinado excluyendo a los demás. Se trata del mismo procedimiento con todas las religiones, se aísla un grupo del otro mediante tradiciones y rituales espirituales comunes y las preguntas críticas no se contestan por falta de datos científicamente comprobables. Es evidente que, por la importancia e influencia de las religiones, tiene que haber educación religiosa, pero ésta debería ser de carácter polivalente. Es importante que no sea excluyente. Si va a formar parte de la escuela, tiene que ser basada en la teoría y la metodología.
Para actuar en favor de la tolerancia y la coexistencia de varias creencias, serían preferibles clases que traten de explicar por lo menos las tres grandes religiones sin separarlas. A continuación, se enumeran y se sopesan los argumentos a favor y en contra de una educación religiosa no confesional en las escuelas.
Si tuviéramos clases que trataran más de una religión, habría una sola asignatura que debería abarcar un gran número de religiones. Esto podría tener como consecuencia una falta de profundidad, así que los alumnos solamente obtendrían conocimientos básicos y por eso, no aprenderían suficiente sobre su propia religión. Por supuesto, la religión es un tema muy importante y omnipresente y es favorable tener un conocimiento más amplio. Aún más importante es obtener conocimientos básicos sobre varias religiones que saber mucho de una sola para que, al final, los alumnos tengan una visión de conjunto sobre el tema y la capacidad de comparar y decidir por sí mismos lo que les conviene mejor.
Algunos padres podrían lamentar que los niños de hoy tienen tan poco tiempo libre por la escuela, los deberes y los hobbys que no queda suficiente tiempo para profesar su propia religión, y a causa de clases no confesionales ni siquiera en la escuela. Sin embargo, la profesión de la propia fe sigue siendo asunto familiar. La escuela no es el lugar para profesarla, sino la casa o la iglesia. Si los padres quieren una educación religiosa para sus niños, ellos mismos son responsables de que sus hijos la obtengan fuera de la escuela.
Por otro lado, muchos padres no son capaces de eso o no lo quieren, de forma que los niños no obtienen ninguna orientación religiosa en casa. Algunos dicen que, entonces, el Estado se tiene que encargar de eso, porque es mejor ser educado por el Estado y recibir alguna orientación que ninguna. Pero esto no debe ser la tarea del Estado.
Hay que preguntarse ¿cómo se puede dejar decidir al Estado qué religión es la mejor para los niños? Tenemos una gran variedad de gente con raíces diferentes, varias culturas y creencias en Alemania, pero en las escuelas hay clases de religión católica y protestante nomás, aunque ya hubo discusiones sobre clases islámicas. No obstante, el Estado no debería influenciar a los niños en su desarrollo religioso. Una de las obligaciones más sobresalientes que el gobierno pasa a las escuelas públicas es la promoción de la tolerancia. Al mismo tiempo, se hacen responsables a las escuelas de una educación confesional. No se lo puede subrayar demasiado: son dos aspectos que, debido a las estructuras religiosas anticuadas, no siempre son compatibles.
Los alumnos deben aprender y vivir aspectos de las varias culturas del mundo que a menudo se encuentran incluso dentro de una misma clase de la escuela. Así estarán bien preparados para un mundo en el que todo cambia muy rápido incluso sistemas políticos, en el que los medios de comunicación social facilitan el intercambio con gente de todas partes del mundo y en el cual es indispensable poseer facultades comunicativas. El aprecio de lo diferente ayuda mucho a la adaptación a nuevos ambientes sociales. En un curso universal, obligatorio para todos, se podría realizar esa meta mucho mejor que en cursos separados para cada religión. Es más, la separación promociona la formación de sociedades paralelas.
Otro argumento es que los padres de los alumnos no cristianos tienen miedo de que las clases se centran en temáticas cristianas y que otras religiones son presentadas desde una perspectiva cristiana. En otras palabras, temen que sus hijos sean fácilmente influenciados en cursos pseudomulticonfesionales. Para disipar esas dudas se podría presentar el currículo de forma muy transparente y ocuparse de que sea bien equilibrado. Así los padres preocupados llegaran a ganar confianza en las escuelas.
Algunos piensan que es el derecho exclusivo de los padres a decidir qué creencia deben aceptar sus hijos y es entendible desde su perspectiva que quieran que sigan sus pasos. Pero la escuela pública no es el sitio adecuado para tal empresa. Mejor dicho, un curso de cualquier religión en la escuela pública significaría que los alumnos serían afectados por una decisión que no han tomado ellos mismos, sino sus padres. Por eso es preferible dar a los alumnos la capacidad de tomar esa decisión de forma libre y sin ningún adoctrinamiento. Muchos piensan que un curso llamado "ética", por ejemplo, obligatorio para todos, sería una imposición intolerable, pero por las mismas razones se podría negar la importancia del curso de matemáticas. Otro objetivo muy importante en el que se ha fijado la escuela es la inclusión. Mientras en la pasada década se habló mucho de la integración social, la idea de la inclusión sobrepasa ese concepto, suponiendo un modelo de escuela en el que los profesores, los alumnos y los padres participan y desarrollan un sentido de comunidad entre todos los participantes. La idea de cursos individuales de religión es totalmente contraria a la idea de la inclusión.
En conclusión, cabe subrayar que el tratamiento de la religión con método científico, abordándola de una manera moderna, analizando sus orígenes y sus contenidos más significativos en conjunto con alumnos de varias confesiones y creencias resultaría en alumnos más estables y mucho más capaces de reflexión crítica. Desarrollarían mejores habilidades argumentativas y se disminuiría el riesgo de radicalizaciones. Un nuevo modelo universal de clases no confesionales también crearía más entendimiento entre los alumnos, y a la vez dándoles la oportunidad de decidir individualmente en cuestiones de fe.

Lena Pfannholzer, Jürgen Sieger, Demet Ögüt

¿La píldora del día después también en Alemania sin receta?

En enero del 2013 hubo un caso sonado de una mujer de Colonia que probablemente fue
v
íctima de una violación. Después de una noche en una discoteca se despertó en un banco
en un parque sin saber lo que le hab
ía pasado. Pero había varias indicaciones de una
violaci
ón. Por eso, ella fue al hospital para realizar el chequeo médico, pero dos clínicas
cat
ólicas la rechazaron: Su justificación fue que el chequeo médico hubiera incluido
tambi
én la prescripción de la píldora del día después y eso, según ellos, no hubiera sido
compatible con sus valores cristianos. Este acontecimiento caus
ó una gran discusión pública sobre este tema y también sobre la píldora del día después en general. Mucha gente, por
ejemplo, la organizaci
ón Pro-Familia, reclama una distribución de la píldora sin receta.
En casi todos los pa
íses europeos la píldora del día después se obtiene sin receta médica,
excepto en Italia, Polonia y Alemania. Hay dos versiones de la p
íldora del día después que se basan en diferentes sustancias activas (levonorgestrel y ulipristalacetat). Actualmente, se
demanda la distribuci
ón sin receta para la sustancia activa con menores efectos secundarios (levonorgestrel).

Ya en el 2010 la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó un acceso más fácil sin
chequeo m
édico. No obstante no cambiaron las leyes en Alemania. Recién desde el suceso
de la mujer de Colonia, la discusi
ón sobre la píldora del día después pasó a ser un
punto de la agenda del d
ía muy importante de la política alemana. En noviembre del 2013
los gobiernos de Renania del Norte-Westfalia y Baden-Wurtemberg formalizaron la solicitud de la distribuci
ón de la píldora del día después sin receta. En el Bundesrat, la mayoría votó a   favor de esta solicitud. Ahora le toca al gobierno federal de Alemania actuar y aprobar la
ley. Sin embargo, hay mucha gente que est
á en contra de la distribución sin receta, entre
otros, la asociaci
ón profesional de los ginecólogos y la Iglesia católica.  En este contexto es
importante sopesar los argumentos en contra con aquellos a favor de la
prescripción sin receta.

Desde un punto de vista médico, hay que subrayar el hecho de que la píldora del día
desp
úes es un combinado de hormonas que tiene varios efectos secundarios como, por
ejemplo, la sensaci
ón de tensión en el pecho, la pérdida intermenstrual, dolor abdominal
leve y n
áuseas, dolores de cabeza, fatiga y mareos, en raras ocasiones vómitos. Por eso, los
cr
íticos de una distribución sin receta reclaman que se mantenga el statu quo en Alemania
a fin de asegurar la atenci
ón médica antes de recetar la píldora del día despúes. La ventaja
de este procedimiento es que los m
édicos pueden explicar el uso adecuado del
medicamento a las mujeres. A algunos m
édicos este aspecto les parece muy importante ya
que muchos factores pueden influir o neutralizar la eficacia de la p
íldora del día después, por ejemplo, la ingestión simultánea de un antibiótico, la toma excesiva en poco tiempo o el
peso corporal mayor de 70 kg. Entonces, si ya no hay la necesidad de ir al m
édico para
conseguir la p
íldora del día después, desaparece el consejo del médico y, posiblemente,
muchas mujeres cometen errores en el uso del preparado. De este modo, ponen en peligro
su salud, provocan que el f
ármaco pierda su eficacia y, por consiguiente, se arriesgan a tener un embarazo no deseado.

Los mayores críticos de la píldora del día después son los representantes de la
Iglesia cat
ólica. Desde el año 1968, los católicos tienen prohibido el uso de todos los métodos anticonceptivos artificiales porque, según la Iglesia católica, es injusto impedir que se
inicie una nueva vida humana.
Últimamente, los obispos católicos se han alejado de su
rechazo fundamental con respecto a la prescripci
ón de la píldora del día después para las
v
íctimas de violación. En este caso extremo, el medicamento podría ser utilizado sólo
cuando haya un efecto preventivo y no abortivo. Pero en este aspecto se encuentra el fallo m
ás grande en la argumentación de los críticos:

No hay que confundir la píldora del día después con la pastilla para abortar, ya que son
preparados distintos. La p
íldora del día después no hace ningún daño al embrión si ya se
haya producido un embarazo, ni aumenta los riesgos de que el feto tenga defectos de
nacimiento. Si la mujer ya est
á embarazada sin saberlo, levonorgestrel simplemente pierde
su efecto. Teniendo en cuenta el modo de acci
ón, queda más claro este aspecto. La píldora del día después funciona de las tres maneras siguientes, dependiendo del estado del ciclo: Si
el
óvulo aún no hubiera  salido del ovario, evita la ovulación para que el óvulo no pueda ser
fecundado; adem
ás, modifica el moco cervical que genera un estrechamiento del cuello
uterino, lo que hace imposible para el espermatozoide pasar al
útero y de esta manera,
impide la uni
ón con el óvulo. Finalmente, si ya se haya producido la fecundación, la píldora
tiene como resultado que el
óvulo no se pueda fijar a la pared del útero, sino que muere y al fin es expulsado. Por ello la píldora del día después no debe ser considerada un abortivo,
sino un anticonceptivo. De ah
í que la argumentación de la iglesia no tenga valor.

Tampoco se debería dejar de tomar en consideración las buenas experiencias de los 28
Estados europeos, donde ya se consigue la p
íldora del día después sin receta. Se ha
demostrado que
levonorgestrel es muy inofensivo, ya que los efectos secundarios, tales
como náuseas, dolores de cabeza, dolores de estómago e irregularidades en el ciclo
siguiente, pueden ser considerados muy suaves. Aparte de eso, levonorgestrel no modifica elciclo reproductor femenino a largo plazo. La fertilidad regresa de manera inmediata en el
siguiente periodo, por ello la píldora del día después no tiene efecto sobre embarazos
futuros. Tampoco imposibilita la continuidad del uso diario de la pastilla anticonceptiva.

La Organización Mundial de la Salud comparte esta opinión y recomienda levonorgestrel y sudispensación sin receta basándose en las experiencias de más de treinta años de uso, junto amuchos estudios. La OMS señala que la píldora del día después no hace ningún daño al feto, que es inofensiva y un método seguro y fiable, tomada a tiempo. Este último aspecto otra
vez subraya la importancia del consumo a tiempo, puesto que la mejor eficacia se consigue
durante las primeras 24 horas, luego va disminuyendo. Muchas veces no es posible cumplir
con ello. Si pasa por la noche, o al fin de semana, la mujer no tiene acceso al médico, los
hospitales están ocupados, y los servicios de urgencia médica no tienen necesariamente las
capacidades para aconsejarla de forma adecuada. El resultado es simple: la mujer pierde
horas valiosas para evitar un embarazo.

En suma, se puede decir que, a pesar de los argumentos en contra de la distribución sin
receta, la teoría aplicada a la realidad no funciona muy bien. Para las mujeres siempre
existe el peligro de ser rechazada o mal aconsejada por médicos especializados en otras
disciplinas. Los farmacéuticos tienen buenos conocimientos en cuestiones de eficacia y
efectos secundarios, así que pueden garantizar una asesoría conveniente. Alemania siempre tiene la pretensión de ser un país muy avanzado y desarrollado, pero en este caso es un
triste ejemplo de un país retrasado sometido a una influencia excesiva de la Iglesia católica.
Se necesita nuevas leyes que no exijan una receta. En este contexto, es muy importante
implementar una buena aclaración y asesoramiento no solo en las farmacias, sino también
en el público para prevenir la utilización inadecuada.


de Sophia, Jana y Leonie

fuentes bibliográficas: