Blog de aula de la Universidad de Colonia

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martes, 2 de julio de 2013

La violencia contra las mujeres



La violencia contra las mujeres

La violencia contra las mujeres no sólo es un fenómeno del pasado, sino que es un tema muy actual. Además existe en todo el mundo, en todas las clases sociales, en todas las culturas y afecta a todas las edades.
Hay una multitud de razones que causan la violencia de género, por ejemplo, la religión, la ideología, la evolución, el desarrollo de la emancipación y la sensación de poder masculino.
Aunque los derechos de las mujeres se establecen cada día más, todavía hay muchos casos en los que las mujeres deben luchar por su libertad y contra la opresión masculina.


España: ¿País protegido contra la violencia de género?
por Melanie K.

España es un país con leyes y varios programas de protección a las mujeres. Por ejemplo, el artículo 178 del Código Penal que “establece penas de cárcel de uno a cinco años para ‘el que atentare contra la libertad sexual de otra persona, con violencia o intimidación‘“.[1] El artículo 179 establece penas de cárcel de seis a doce años para agresión sexual como la falta de consentimiento para el contacto sexual.[2] Por otra parte, hay organizaciones como la Cruz Roja Española que ayuda a mujeres víctimas de violencia de género.[3] Además está el apoyo gubernamental, por ejemplo, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Se podría imaginar que la tasa de violencia es  baja.

Pero las cifras hablan otra lengua: Dentro de cuatro años, desde 2007 hasta agosto de 2011, 1.141.110[4] mujeres en España buscaron ayuda de las autoridades porque fueron maltratadas por su pareja. Según las estadísticas, puede ocurrir a cualquier mujer de 21 a 50 años que se encuentre en una relación de pareja. 32 de las 47 víctimas mortales del año 2011 se encontraban en ese grupo[5]. La gravedad del problema de la violencia de género se ve en los siguientes números: De 2007 a 2011 unas 270.000 mujeres llamaron a una línea destinada a asesorar a mujeres víctimas de agresiones de género. En otras palabras: 185 al día[6]. La cifra oculta de los casos es más alta.

Con respecto al año 2010, las violaciones cometidas por hombres aumentaron en un 28.6% en 2011[7]. La mayoría de los asesinatos y la violencia contra las mujeres en general son actos violentos domésticos.

¿Qué va mal? ¿Cómo es posible que en un país como España haya una tasa de violencia contra las mujeres tan alta?
Tanto en España como en otros países falta de personal cualificado. Se puede imaginar que las autoridades están totalmente desbordadas cuando hay miles de mujeres en busca de ayuda. Además hay que superar la burocracia que es un problema inmenso.
Por ejemplo, en octubre de 2012 había 98.016 mujeres en busca de ayuda policial, pero tan solo el 17.4 % de ellas contaba con esa[8]. Las que tienen la fuerza de denunciar suelen esperar medio año a la resolución judicial de la sentencia. Es demasiado largo. En algunos casos, una sentencia de muerte.

Y las mujeres que denuncian a su maltratador son pocas. Los razones son varios. Por ejemplo temen el estigma social y, si el agresor es una persona conocida, la barrera psicológica es más alta para denunciarla. Además existe el problema con las extranjeras sin papeles que se encuentran forzadas a aguantar la violencia e insultos de su pareja, temerosas de una deportación al momento de denunciarlos.

Así predomina una imagen falsa de seguridad de las mujeres en la sociedad española, como en la de todas partes del mundo. Los medios de comunicación apenas informan de la violencia de género. Solamente cuando hay otro asesinato se presta atención a ese tema. Por consiguiente, es más importante concienciar de que las mujeres siguen sufriendo el machismo. Por ejemplo, en ocasiones como “One Billion Rising“ el pasado día de San Valentín, la mayor acción global para acabar con la violencia de género en la historia de la humanidad.
Se tendría que emplear más dinero para la prevención de la violencia y el apoyo a las víctimas para que ellas puedan reforzar su seguridad en sís mismas. Sobre todo, lo más importante es prestar atención al tema y nunca dejar de luchar y denunciar.




¿Violencia contra mujeres en nombre de Dios?
por Nina K.


Malala es la más joven nominada para el Premio Nobel de la Paz. Pero, el motivo de su designación es muy triste. Sobrevivió un intento de asesinato de los talibanes en su patria, Pakistán. Los hombres la atacaron a causa de que Malala no dejaba de luchar por su derecho a la educación e ir a la escuela. Malala tenía sólo once años.

Muchas mujeres y niñas intentan huir de la opresión y de la violencia de sus maridos o
parientes para vivir una vida autónoma y libre. Sin embargo, la lucha no es fácil para ellas. En familias musulmanas ,con estilos de vida muy tradicionales, desde sus infancias los niños son preparados para sus posiciones sociales. El niño va a ser el que trae el pan a casa. Desde luego, esto no es lo único. También va a ser el tutor de la mujer y el poseedor de la mujer. Los hombres supervisan la pureza moral de las mujeres frente la sociedad. La niña tendrá que encargarse de los deberes domésticos. Son forzadas a subordinarse a sus maridos en todos aspectos, incluso el aspecto sexual. En consecuencia, a veces no se trata a las mujeres como una persona individual, sino sólo en un contexto familiar, como una madre, una mujer, una hermana, hija, etc.

Las mujeres cargan con la responsabilidad de preservar el honor de la familia. En muchos casos un rumor puede ponerlo en peligro. La autodeterminación de las mujeres entra en conflicto con el poder masculino y el orden social de la sociedad. Si una mujer traiciona el honor de la familia por una relación fuera del matrimonio, el rechazo del matrimonio o algún comportamiento deshonesto, su familia tendría que regenerarlo. A las malas por un crimen de honor, en caso de que no se pueda hacer a las mujeres entrar en razón con violencia u otros hostigamientos. Con frecuencia las mujeres no logran huir, si el consejo de familia decida el asesinato. Jurídicamente, el crimen de honor no recibe un castigo muy duro porque, en general, la política y la sociedad aceptan este crimen.
Los hombres musulmana instrumentalizan una y otra vez diversos versos del Corán justificando la opresión de las mujeres y niñas y el hecho de castigarlas y matarlas.

¿
Es la religión efectivamente responsable de la violencia contra mujeres?
Es verdad que en algunos versos del Corán y sus traducciones no se puede indicar con claridad. Es posible, con una intención correspondiente, interpretar estos versos contra las mujeres. Por ejemplo, dicen:

"Si teméis que se rebelen las mujeres, entonces amonéstalas, evítalas en la cama de matrimonio y golpéalas! Cuando vuelvan a obedeceros, no hagáis nada contra ellas." (4,3) Sin embargo, hay muchas personas que van en contra de eso. Dicen que la ignorancia de las Leyes de Alá resultan en el abatimiento y el deshonor de las mujeres.
Esto implica que la religión, todo lo más, representa un aspecto secundario. La interpretación y las tradiciones anticuadas, las que siguen viviendo en las cabezas, causan el comportamiento mencionado. Las personas en las aldeas tradicionales a menudo no conocen los versos del Corán coloquial. Transmiten a sus familias lo que han aprendido en su propia educación.
Referente a esto, la cultura y la religión están relacionadas.
La opresión de la mujer no es consecuentemente un problema de la religión musulmana, como se dice a veces en la retórica occidental, en particular después del 11 de septiembre.
Puesto que el crimen de honor y la violencia contra la mujer no son fenómenos únicos de Islam. Pero cuando un hombre americano mata a su mujer a causa de adulterio, no habrá un titular "Americano cristiano mata a su mujer"; por el contrario, cuando un musulmán perpetra un crimen inmediatamente la religión entra en juego. Aunque la religión cristiana en ese punto no se diferencia mucho. En Latinoamérica y África las mujeres sufren igualmente de la opresión. El mundo es en parte un mundo moderno con tradiciones antiguas.

El más grande obstáculo para prevenir y reducir la violencia contra las mujeres y niñas es que no se habla de los problemas. Muchas víctimas no conocen a las personas o las organizaciones que proporcionan ayuda. El conocimiento y la educación son los criterios más importantes para reducir el número de víctimas. Esto es indispensable para eliminar la dependencia de las mujeres de sus maridos.
Pero últimamente se han empezado a adoptar medidas preventivas, por ejemplo, programas de ayuda, campañas. Las mujeres irán siendo más conscientes de sus derechos y romperán el silencio. Sobre todo en las Revoluciones árabe. Las mujeres luchan y llaman la atención del mundo ante situaciones intransigentes. En última instancia, las mujeres no luchan contra la religión sino contra las opiniones anticuadas y patriarcales, en todo el mundo.


La violencia contra la mujer como el lado oscuro de la emancipación
por Luzie W.

Hubo un tiempo en que los hombres eran los únicos sustentadores de la familia, saliendo de caza para matar los animales, liberando testosterona que causan ganas de matar y un gusto por la violencia. Durante todos los años los hombres han seguido siendo el sexo fuerte. Pero ¿qué pasa con la masculinidad hoy, en tiempos lejos del antiguo reparto de roles pero en medio del proceso de la emancipación femenina?

No debemos ignorar el hecho de que la violencia contra la mujer aumenta al mismo tiempo que la emancipación se establece cada día más. Considerándolo, es lógico preguntar por la relación entre los dos hechos. ¿Aumenta la violencia contra las mujeres porque se están emancipando del papel tradicional?

Por supuesto ne se puede encontrar el fenómeno de liberarse del papel tradicional, puesto que algunos todavía están marcados por una imagen muy conservadora y los repartos de roles clásicos todavía persisten, es decir, el hombre representa la cabeza de la familia y el sustentador único mientras la mujer queda en casa y está sujeto al querer del esposo. Pero especialmente en los países avanzados ha cambiado mucho referente a la imagen de la mujer.

Además se puede observar el incremento de la violencia contra las mujeres en varios países del mundo. Por ejemplo, es seguro que en Turquía la violencia masculina aumenta constantemente, de manera que actualmente en ciertos casos el 62% de los hombres turcos está a favor de la violencia contra sus esposas porque así las pueden disciplinar[1]. Pero en absoluto no se debe comprender este desarrollo como un fenómeno turco. Para ilustrar que se trata de un problema mundial, podemos tomar por ejemplo Brasil donde la violencia contra las mujeres ha aumentado 200% en los últimos 30 años, o en Urugay en 2012 se averiguó un aumento de la violencia doméstica de 28,7% en relación con 2011[2] y en India las violaciones sexuales han aumentado 873% ente los años 1971 y 2011[3]. Sólo son tres ejemplos pero representan el desarrollo de la violencia masculina también en muchos otros países y clases distintas. Pero ¿por qué los hombres sienten cada vez más la necesidad de disciplinar a sus esposas a través de la violencia?

La repuesta es tan fácil como inquietante: las mujeres se han levantado de su represión y ahora exigen la igualdad entre los géneros. La emancipación es un paso importante en esta dirección y, por tanto, necesaria. A lo largo de los años las mujeres se han vuelto personas más seguras de sí mismas, más independientes y fuertes que antes. Con el aumento de la  libertad y autodeterminación, su vida ha mejorado notablemente, ofreciéndoles muchas oportunidades de vivir su vida como quieren. Y en muchos países avanzados tienen éxito: han cambiado el hogar y la educación de los niños por la carrera, van a la universidad, conquistan los departamentos de ejecutivos en todo el mundo, van determinando la política, son inteligentes, cultas y trifunantes. En todas partes las mujeres están en el carril de adelantamiento y hacen sombra a los hombres que, antes de registrarlo, van perdiendo su estatus del sexo fuerte.

Sin duda, la mayoría de los hombres asocia masculinidad con fuerza. Antes los hombres podían dar prueba de su fuerza cazando y matando animales. Pero ¿qué queda de esta fuerza masculina hoy en día? La emancipación de la mujer exige un hombre nuevo que se adapte al desarrollo de la emancipación participando en la educación de los niños y convirtiéndose en amo de casa. Ahora bien, muchos hombres oponen resistencia a la nueva imagen masculina porque todavía se definen a través del papel tradicional marcado por la fuerza, la superioridad y el poder. Bien es verdad que los tiempos han cambiado pero las ganas de violencia y sentirse fuerte que todavía provienen de la Edad de Piedra no han desaparecido. Por eso el hombre moderno todavía busca oportunidades para acceder a su deseo por la violencia. En el tiempo después de la Edad de Piedra cuando se disminuyó la necesidad de dar caza a las animales, la mujer se ha convertido en una víctima de la fuerza masculina. Como los hombres siempre habían dominado a las mujeres, la actual liberación de la mujer causa una crisis de masculinidad.

A saber, la base de esta crisis está marcada por la perdida de superioridad, puesto que el avance de la mujer causa una reducción del control y del poder masculino en la jerarquía familiar y distintas áreas de la vida. Mientras las mujeres ganan cada vez más influencia, los hombres tienen miedo de perder su domino y exclusividad. Por muy positiva que sea la emancipación, a muchos hombres no les gusta el hecho de que las mujeres entren en el mundo masculino sin que se lo hayan pedido.

Consiguientemente, puede ser que algunos hombres vean la violencia como una posibilidad de conservar su superioridad hacia la mujer. La brutalidad muestra sin duda el poder del sexo masculino, y por la violencia siempre puede mantener el sentimiento de ser más fuerte que la mujer. ¿Así se puede denominar la violencia de género como el lado oscuro de la emancipación? Sea como sea, no se puede ignorar las posibles relaciones que seguramente existen. La violencia hacia el sexo femenino no debe ser tratada como un efecto secundario indeseado pero normal de la emancipación u otra causa.

Finalmente quería descir que este texto ni debe ser entendido como una justificación del comportamiento violento de algunos hombres ni como la única explicación referente al incremento de la violencia masculina. Sólo es una manera de examinar este hecho y tal vez la emancipación sólo sea una cosa entre muchas que causan el aumento de la violacion masculina. Sobre todo este texto quiere estimular a pensar y plantear las preguntas ¿Cuándo es un hombre realmente un hombre? y ¿Por qué asociamos hombría con violencia?

En suma se puede fijar que la convivencia de los géneros no funciona si cambia lo femenino pero no lo hace lo masculino. Nuestra sociedad necesita una modernización de la hombría fuera de agresividad y brutalidad contra el sexo femenino. Los hombres tienen que comprender que en verdad la violencia es un señal de debilidad y pobreza miserable que nunca detendrá la emancipación de la mujer.



[1] Irvene Helado: El 62% de los turcos está a favor de la violencia contra las mujeres, 2013, http://europauniversal.blogspot.de/2013/04/el-62-de-los-turcos-esta-favor-de-la.html (29.06.2013)

[2] Alejandro Gómez y Alberto Corona: Brasil: La violencia contra las mujeres aumenta 200% en 30 años, 2012, http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2012112609 (29.06.2013)

[3] Vandana Shiva: Las 'reformas' económicas violentas y el aumento de la violencia contra la mujer, 2013,  http://www.globalizate.org/getArticle?authors=Vandana+Shiva&date=2013-01-27&title=Las+%27reformas%27+econ%F3micas+violentas+y+el+aumento+de+la+violencia+contra+la+mujer (29.06.2013)




La „tasa machista“ afecta la igualdad de géneros en España
por Natalie C.

Es obvio que como resultado de la crisis económica en España, han cambiado muchas medidas realizadas por el gobierno que afectan gravemente a la situación económica y política; pero deberíamos darnos cuenta de que son las mujeres a quiénes más les afectan los cambios en cuanto a la justicia social. De acuerdo con las palabras de Virginia Álvarez, responsable de Política Interior de Amnistía Internacional, es justo preguntarse, ¿qué hacer si en un país al respecto de la situación hay incluso „una descoordinación y descontrol total entre los juzgados“?[1].

El artículo de El País “Las mujeres maltratadas tendrán que esperar a la justicia gratuita” , escrito por la periodista Susanna González Vejo, trata de la polémica de la Ley de Tasas Judiciales que se aprobó en noviembre de 2012 y de la justicia entre los géneros, especialmente en materia de las víctimas de violencia. No sólo el paro, sino también un salario un 30% menor que el de los hombres, son los factores que dificultan la posición social de la mujer en un país dónde ya la gente sufre por las consecuencias inexpugnables de la crisis. La Ley de Tasas Judiciales no ofrece una gran variedad de situaciones en cuanto a los derechos de mujeres e incluso parece legalizar las expensas para mujeres solteras con niños. Por ejemplo, en caso de que una mujer haya decidido denunciar a su marido que la maltrataba, tiene que pagar tasas judiciales de casi mil euros para poder divorciarse. Son inimaginables los numerosos obstáculos que tienen que superar para liberarse de su agresor: el miedo al enfrentamiento con su actual pareja, separación de la familia o pérdida de los hijos y a no poder alcanzar la independencia económica para vivir una vida normal sin violencia.
Aunque en noviembre de 2012 el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, asegurara la inclusión de las víctimas de género en la Ley de Justicia Gratuita, la ley tardará meses en entrar en vigor. ¿Qué pasará con los mujeres que ya han iniciado el progreso de divorciarse y han pagado las tasas correspondientes? Es horrible imaginarse que en vez de protegerlas de sus acosadores,  la situación jurídica exige paciencia de ellas mientras sufren un mal tratamiento diario por violencia doméstica.

Desde  niños abusados sexualmente, mujeres chantajeadas por sus acosadores hasta la violencia machista en el amplio campo del cibercrimen, la abogada Amparo Díaz lleva 20 años empleándose a fondo junto a las víctimas más vulnerables. En la entrevista “Hay grupos organizados para atacar la igualdad” de El País critica fuertemente el sistema obsoleto que “fue pensado para una época en la que solo los temas patrimoniales eran responsabilidad de la Administración, tanto a nivel penal como civil”2.

Gracias a los méritos de la emancipación, uno podría pensar que todos los temas de la familia y de la sexualidad ya no quedan bajo la única decisión del padre aprovechando de su posición patriarcal. Pero Díaz confirma en su entrevista que nos equivocamos de que hay un adelantamiento en nuestro sistema gracias al feminismo de las décadas pasadas. Dice que existen “grupos organizados para atacar el trabajo de la igualdad” cuando “el feminismo solo ha traído beneficios a tantos colectivos”[2]. Los grupos antifeministas que atentan contra la igualdad de género saben de los puntos vulnerables para resaltar los aspectos más negativos de las feministas.
Sin embargo parece que nos hayamos equivocado, porque la situación actual demuestra que hay diferencias entre los géneros en sueldos, posiciones profesionales y, peor todavía, en los derechos fundamentales. Además la abogada Díaz ve ya una causa muy importante en la carrera de los abogados de España, “los delitos de violencia de género son los que más se cometen y los que menos estudiamos durante la carrera”2. Es cierto que un jurista debería cuestionar como la ley distorsiona permanentemente en beneficio del sistema patriarcal. Parece que hay un retroceso en la sociedad después del primer impulso de aprobar una ley que prometía proteger a las mujeres contra la violencia de género.

No solo la aprobación la Ley de Justicia Gratuita es urgente, sino también un primer paso sería concentrarse en las medidas políticas de la educación infantil, por ejemplo al respecto de la instalación de guarderías donde se puedan dejar a los niños sin pagar dinero. La consecuencia positiva de esta medida sería dar la oportunidad a las mujeres de poder trabajar aunque tengan niños pequeños. Además, aquellas mujeres que hayan sufrido por delitos de violencia de género,  consiguen financiarse independientemente una vida sin miedo.

Lo triste es que Díaz tiene razón en todos los puntos de su crítica, porque, a pesar de cambios a favor de las mujeres durante las últimas décadas, la emancipación todavía ha dejado muchas expectativas sin cumplir y no se han desarrollado las estructuras en muchas secciones de la vida social y profesional. Tanto como la importancia de eliminar una tasa para poder separarse de un marido violento, el sistema político y judicial debería actuar inmediatamente a favor de la igualdad de géneros.

Las pandillas en Latinoamérica (las maras en particular)

Las pandillas en Latinoamérica (las maras en particular)

El problema pandillero en Latinoamérica se ha convertido en una polémica cotidiana en las últimas décadas. Sobre todo en los países como El Salvador, Honduras, México y Guatemala hay pandillas de jóvenes que extorsionan a la gente, roban o matan si es necesario. Muchos grupos y pandillas se formaron por la desastrosa situación económica y las guerras civiles.
La pandilla, que se originó en el año 1980 en los barrios latinos de Los Ángeles por los emigrantes y refugiados de la guerra civil en El Salvador, se divide en dos camarillas oponentes, la Mara Salvatrucha (o Mara 13) y la Mara 18, las cuales viven en una rivalidad constante peleando por el control territorial.
Muchas veces hasta la policía no se atreve a entrar en los barrios controlados por la mara, razón por la cual el poder de las maras aumenta cada día más.





Entrar o morir
Por Larissa Hagedorn

En varios países de Latinoamérica hay pandillas de jóvenes que extorsionan a la gente, roban o matan si es necesario. Los jóvenes son muy violentos y tienen sus barrios bajo control, por lo cual la policía también tiene miedo de entrar. Muchos grupos y pandillas se formaron por la situación económica y las guerras civiles de las últimas décadas en países como El Salvador, Honduras y Guatemala.

Una de las más famosas y peligrosas es sin duda la mara salvatrucha, que tiene apróximadamente 90 000 miembros en Centroamérica y en partes de Norteamérica. Siempre están en lucha con el gobierno u otras pandillas que se meten a su territorio. No tienen límites de violencia y, si alguien no obedece, lo matan. La gente se siente muy insegura y a veces no tiene otra opción que seguir las instrucciones o demandas de las maras. Para sobrevivir trafícan con drogas y armas o extorsionan a tiendas, empresas o particulares.

A la pregunta del porqué tantos jóvenes entran en las pandillas, responde una exmara de Guatemala en el documental „Alma – ein Kind der Gewalt“ que salió en el canal de televisión „Arte“.
La exmara Alma pasó por todo el proceso del ingreso hasta la salida de una pandilla y cuenta su historia. Cuando tenía 11 años murió su padre, que era alcohólico y pegaba a su esposa. Alma y sus hermanos tenían que ver como maltrataba a su madre, que no se defendió en absoluto. Alma quería ser más fuerte que su madre y a los 15 años decidió salir a la calle con sus amigos, empezó a tomar y fumar. En ese tiempo su madre no podía pagar los estudios y como Alma no quería trabajar, buscó su familia y reconocimiento en la calle. Estaba decepcionada de su madre, quería estudiar y por no sentirse entendida sintió las ganas de entrar a la pandilla. Pensaba que siendo parte de una pandilla podría resolver todos sus problemas. En ese momento no se dio cuenta de las desventajas que implicaba ese paso.

Una de las ventajas en una pandilla es el poder que uno tiene siendo parte de la pandilla, porque no está solo y el acceso a armas es más fácil. Uno puede olvidar sus problemas con la simple razón de sentirse fuerte. Pero para entrar al grupo hay que mostrar la capacidad de resistencia. En el caso de las maras, existe el ritual de golpear el nuevo integrante unos segundos con las manos y los pies y este lo tiene que aguantar. Después tiene que mostrar su poder en una de las primeras acciones que, en la mayoría de los casos, es matar a una persona.

En cada pandilla hay muchas reglas que hay que seguir y riesgos con respecto a la policía. Muchas veces la policía agarra a los jóvenes por delitos como tomar drogas o robar, pero normalmente no por haber matado a alguien. Cada día hay muertos que son inocentes, pero también pandilleros que mueren en combates con otras pandillas. La exmara Alma cuenta que al estar un tiempo en la pandilla sabía que cada momento podría morir.

„Tarde o temprano nos iba a tocar el morir por nuestro barrio. Ese era nuestro lema. Si la muerte se aproxima, pues, bienvenida sea.“

Alma tenía que hacer todo lo que le decía el grupo. Tenía que robar, lastimar a personas, o matarlas. Con el resultado de que perdió su independencia, porque ya no podía salir de ese círculo vicioso.

„Ya no eres libre, ya no eres tú. Tú no te mandas, te mandan los otros.“

Con el tiempo, ya no se sentía libre y poco apreciada. De tantas violaciones que tenía que ver, tenía miedo de que un día el grupo lo iba a hacer con ella, y decidió salir de la pandilla. Pidió al grupo que la dejaran ir y para despedirla se tenía que poner en el centro y empezaron a golpearla.
Después de ese último acto pensaba que era libre y se fue. Pero yéndose escuchó unos disparos y se cayó al suelo. Por suerte sobrevivió el ataque, pero hoy día está en una silla de ruedas y se arrepiente de lo que hizo.
Siempre tiene que pensar en las personas que perdieron a familiares por culpa de la pandilla o gente que perdió toda su existencia por la falta de consideración de los pandilleros. Se siente culpable de muchas acciones en las cuales participó y dice que cada persona tiene que valorar lo que tiene y si no lo valora va a pagar por sus errores.

„Lo que se hace en esta vida, todo se paga. La vida cobra todo.“

Teniendo eso en cuenta, Alma llama a todos los jóvenes, valorar su vida y la vida de su prójimo y no entrar a una pandilla, porque eso trae mucho peligro y muchas desventajas para el futuro. Si, por ejemplo, un día uno se da cuenta de que podría hacer algo mejor en su vida y quiere salir de la pandilla, es poco probable que pueda vivir seguro y encontrar un trabajo.
Alma tuvo suerte y encontró una organización que la ayudó a encontrar un trabajo y que le dio fuerza para seguir su camino. Ahora estudia y quiere ir a la universidad después. Además buscó el contacto con su madre y trata de recuperar confianza después de tanto sufrimiento.

Para muchos exmaras no es fácil integrarse a la sociedad después de salir de la pandilla. No encuentran trabajo porque mucha gente tiene miedo de ellos, no traen referencias adecuadas o ni terminaron la escuela. También es muy difícil arriesgar la salida, por no saber qué puede pasar, pero en realidad nadie está seguro, ni en la pandilla, ni afuera, porque si van a seguir luchando contra otros grupos usando armas siempre va a ver muertos.

En mi opinión, es difícil evaluar tal situación porque no se puede imaginar las circunstancias en las que están muchos jóvenes y entender que en muchos casos la pandilla es el único refugio para ellos. Para cambiar ese movimiento que destruye familias y amistades hay que buscar la raíz de la frustración y violencia. Creo que la frustración tiene muchas causas. Por un lado, la pobreza que afecta a mucha gente en los países centroaméricanos; por otro lado, la estructura del gobierno y el sentimiento de no recibir suficiente ayuda. Si la policía no se atreve entrar en los barrios y deja salir a los pandilleros de la cárcel por ser corruptos, se pierde la confianza en las autoridades del Estado. El gobierno tiene que hacer algo en contra del agrupamiento de pandillas tan peligrosas e invertir en proyectos sociales, como prevención de la violencia, drogas y alcohol para jóvenes. Ayudar a las familias que no tienen suficiente dinero para pagar la formación escolar de sus hijos y tratar de estar en contacto con el pueblo. Eso implica más participación en decisiones que afectan al bienestar del pueblo y más transparencia.

Alma es un buen ejemplo para ver que se puede empezar una vida nueva después de haber cometido tantos errores, y da esperanza a los que tienen miedo de dejar su territorio conocido. No siempre es „Entrar o morir“, sino buscar ayuda y continuar con la vida que trae muchas oportunidades para cada uno.




Pandillas en Latinoamérica
Por Nicola Schütz

A pesar de la ley antimaras, el poder del estado salvadoreño no es suficiente para combatir a la Mara.
Las actividades violentas y criminales de pandillas representan unos de los problemas más graves de América Central en el siglo XXI. En los países San Salvador, Honduras y Guatemala las pandillas más grandes y agresivas, como la Mara Salvatrucha (MS 13) o la Mara 18, que actúan principalmente en las zonas urbanas y suburbanas, ya controlan barrios enteros y se combaten de manera brutal. Entre sus actividades criminales se encuentran la venta de drogas y armas, el tráfico humano, extorsiones, secuestros y asesinatos por encargo. La actividad de las pandillas ha convertido a San Salvador junto con Honduras en uno de los dos países más peligrosos del mundo. El poder de los gobiernos de poner coto a las Maras parece estar limitado.
En San Salvador, una ley contra la pertenencia a pandillas entró en en vigor el primero de septiembre de 2010. Esa ley, conocida como „ley antimaras”, penaliza a la gente con tatuajes o a gente que se comunica mediante códigos y que, en consecuencia, forma parte de grupos como las Maras. Aunque los métodos presentados por la ley parecen ser eficaces y la intención buena, hasta ahora no se puede notar una disminución notable de la violencia y de la criminalidad en San Salvador. Al contrario, la esfera de influencia de las Maras parece ampliarse con velocidad alta. El gobierno, que en 2010 todavía rechazaba hablar con los líderes de la Mara, ha cambiado su actitud frente a las pandillas y ahora está considerando negociar con ellas. Con más muertes violentas que en Afganistán, la situación en San Salvador es muy delicada y el presidente Mauricio Funes subrayó la importancia de encontrar una solución que desembocará en una disminución de violencia y criminalidad en el país.
Se plantea la pregunta por las razones de que aunque un gobierno de un estado dispone de fondos públicos pandillas como las Maras pudieron extenderse de tal manera en San Salvador y su sociedad. Una razón muy importante es el desempleo enorme juvenil. La mayoría de los jóvenes no tiene la posibilidad de hacer una formación profesional. Además, la pobreza de la gente desestabiliza al gobierno, que no logra gastar más dinero en el sector social para evitar que la gente se une a la Mara.
La Mara, por su parte, logra de atraer a los jóvenes. Puesto que en muchos casos las familias viven cuartos chiquitos, los jóvenes se escapan a la calle para distraerse y aquí van conociendo a los mareros. En una pandilla, los jóvenes pueden encontrar también una forma de cariño y atención que sus familias tal vez no les pudieron dar. Aunque las Maras son agrupaciones estrictamente jerárquicas, la idea de las “fraternidades” parece tener una influencia grande en los jóvenes.
 Hay que conceder a los mareros que cuidan a sus integrantes. Cuando un miembro de una pandilla se encuentra en la cárcel por haber cometido un crimen para la pandilla, los demás le llevan comida y otros productos de primera necesidad en la celda. Dado que el miembro no puede ganar dinero en este tiempo, los mareros miran también por la familia del recluso y aseguran su sustento. Este punto me parece un aspecto determinante para que los jóvenes todavía se sientan atraídos por las pandillas. La asistencia pública no logra llegar hasta la gente pobre en los barrios, al contrario las Maras, que disponen de una red amplia para comunicar y actuar.
En resumen, se puede decir que hasta que el gobierno salvadoreño no consigua amplificar la ayuda social y luchar contra el desempleo, las pandillas seguirán teniendo un poder grande en la sociedad y la situación en el país con relación a la criminalidad y la violencia permanecerá siendo muy delicada.

http://www.laprensa.com.ni/2010/09/20/internacionales/38345-salvador-estrena-ley-antimaras
http://lab.org.uk/interview-with-raul-mijango
http://www.mundoculturalhispano.com/spip.php?article3039



La tregua entre las Maras únicamente le ayudó a la pandilla a llegar a tener más poder y más influencia, pero no logró pacificar la situación en El Salvador.
Por Ina Marie Riep

Cuando la tregua entre las pandillas de la Mara[1] entró en vigor en el 2012, en el pueblo salvadoreño se vieron diferentes reacciones. Mientras para algunos la tregua fue un gran alivio y presentó el supuesto inicio de una etapa de paz, la gran mayoría de ciudadanos la contempló con mucho escepticismo, criticando que el gobierno negociaría con criminales.[2]

Hoy día, casi un año después, ya se puede hacer un balance critico indagando los cambios que se dieron en este tiempo, para llegar después a la conclusión si la tregua cumplió con su idea de pacificar el país de El Salvador o si falló su finalidad.



De una cosa no cabe duda, desde el inicio de la tregua se ha disminuido la taza de homicidios a un porcentaje sorpresivamente alto, a pesar de que los datos varían entre el 40 y 60 %, todos los medios de comunicación y los informes políticos coinciden en la reducción pronunciada de muertes violentas realizadas por la Mara.[3]

Los políticos del partido izquierdista FMLN, que fueron los iniciadores del proceso de pacificación, utilizan este balance de disminución de homicidios como un indicio seguro, para el éxito de la tregua y  por consiguiente también de su campaña política,[4] afirmando que el desarrollo y el deseado éxito de la tregua no dependen de ellos, sino exclusivamente de la Mara.[5]

No obstante no hay pruebas confiables que demuestren, que junto con la taza de homicidios también ha bajado el nivel de criminalidad. Por el contrario, algunos críticos sospechan que la Mara simplemente ha cambiado de método y ahora entierra los cadáveres. Esa teoría explicaría también el aumento del número de desaparecidos.[6] La violencia y criminalidad en los barrios sigue siendo extremadamente alta con respecto a las extorsiones, los robos y las violaciones.[7]

Pero ese no es el único indicio de que la tregua ha fallado en el intento de atrofiar y derrocar a la Mara y sus estructuras criminales para así lograr un entorno de paz; después de un año desde el inicio, se manifiesta que la tregua da resultados opuestos.[8]                                          Es decir que las pandillas aprovechan de la tregua con el gobierno para fortalecerse y estrechar lazos con otras organizaciones criminales, como los Zeta de México.[9] Debido a esos nuevos contactos la Mara logró adquirir armas de guerra más eficaces de las que usaba antes y en mayor cantidad.[10] Teniendo en cuenta esta situación, es importante plantear la pregunta, qué tan eficiente puede ser un proceso de pacificación en el que los protagonistas, una agrupación criminal, se provee de armas mientras el gobierno celebra su supuesto éxito.

Otro desarrollo alarmante es el aumento de miembros desde que se realizó aquel contrato entre Mara y gobierno. Este fenómeno se puede explicar por el pensamiento que tienen muchos de los jóvenes que hoy ingresan a las pandillas, ya que creen que la tregua ha mejorado la fama y el concepto de pertenecer a estas.[11] Este cambio de percepción hacía la Mara y su estructura, es un desarrollo que se puede ver no solo en los jóvenes sino también en el pueblo en general.[12]

Indudablemente aún hay muchas personas que califican a la Mara como una agrupación de delincuentes y reconocen el riesgo de pertenecer a ella, pero se debería reconocer que la Mara ha ganado mucho territorio. Anteriormente los barrios manejados por la Mara siempre estaban ubicados en las ciudades grandes, hoy en día la Mara cuenta con miembros, aspirantes y simpatizantes también en las áreas rurales y suele pasar que el alcalde de un pueblo trabaje con la pandilla local.[13]

Evidentemente estos cambios no se deben exclusivamente a la tregua, sino también al desarrollo de las pandillas mismas. Ha llegado el momento de aceptar que la Mara ya no está compuesta solo de jóvenes que han crecido en ambientes de pobreza y falta de oportunidades, quienes no tienen ninguna perspectiva y se han dedicado a negociar con drogas y a pelear con la camarilla rival,[14] sino también de personas bien educadas e inteligentes que están a la cabeza y liderazgo de las pandillas y quienes han visto las ventajas de una tregua y el poder e influencia que esta tiene en la política. Hoy en día se puede ver como reclutan nuevos miembros con discursos retóricamente brillantes, de lenguaje sofisticado y convincente.[15]

La lucha contra las pandillas y la política de “Mano Dura”[16] forma parte indispensable de la retórica y polémica de la política salvadoreña y el programa para negociar y acabar con la Mara es un factor importante para el éxito político; razón por la cual la tregua y su éxito es esencial para los políticos del FMLN, sobre todo porque el 2014 son las próximas elecciones políticas, circunstancia que puede declarar la posición opaca del gobierno en todo el tema de la tregua.[17]

No solo los políticos están conscientes de la influencia política de las pandillas, sino también los mismos mareros saben de su papel en este proceso. Eso pone en alerta muchos expertos que temen que puedan haber políticos que buscan el apoyo de la Mara en forma de votos, ya que para las pandillas no es difícil dar la orden de votar por un candidato determinado en los territorio que tienen bajo de su control.[18]

Con la tregua parece que las cabezas entendieron que para volverse en una instancia más poderosa y fuera de cualquier autoridad política es imprescindible unirse, así se está creando una alianza entre las camarillas oponentes. Ya que anteriormente la rivalidad entre ellas era lo que más les debilitaba, lo cual le permitía al gobierno tener cierto control sobre ellas y sus manejos.[19][20]



Con todo esto podemos concluir, que al parecer gracias a la tregua se ha reducido la taza de homicidios, pero queda la duda si en realidad simplemente los asesinatos ahora son el aumento de desapariciones, por otro lado las extorsiones y las violaciones continúan al mismo nivel de antes. Al final de cuentas la violencia sigue siendo la misma, sino que ha adoptado otra forma, es decir que la tregua ni ha podido resolver el problema de la inseguridad ni pacificar el país.

Del mismo modo no se cumplió con la meta de disminuir y derrocar a la Mara, sino al contrario, la tregua les brindó la oportunidad de estrechar más lazos y reorganizarse de manera más eficaz, ahora bajo el amparo de la misma política anti- pandilla.






[1] La pandilla que se originó en el año 1980 en los barrios latinos de Los Ángeles por los emigrantes y refugiados de la guerra civil en El Salvador se divide en dos camarillas oponentes, la Mara Salvatrucha (o Mara 13) y la Mara 18 que viven en una rivalidad constante peleando por el control territorial.
http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/3438/investigadora-texana-presenta-trabajo-sobre-mara-salvatrucha.
[2] La información acerca del negocio entre la Mara y el gobierno no solamente es muy escasa sino también contradictoria; lo único que se sabe con certeza es que la Mara le aseguró al gobierno reducir la matanza y la violencia recibiendo a cambio privilegios para prisioneros de alto cargo que fueron traslados de cárceles de alta seguridad a otras menos vigiladas. Los demás detalles están recatados y retenidos por una política muy opaca y confusa, por tanto no se sabe si con el contrato también se reglamenta el problema de las extorsiones y otros delitos solicitados por la Mara.
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/04/12/actualidad/1365775545_942933.html.de
[4] Entrevista con el Prof. Israel Figuera
[7] Según la entrevista con el Profesor Israel en barrios controlados por la Mara todos los negociantes tienen que pagar impuestos a la pandilla.
[9] A pesar de este nuevo fenómeno la Mara aún no pertenece a las grandes organizaciones criminales como los carteles del narcotráfico de México o Colombia. Más bien, la Mara y sus lideres tratan de entrar a esos nexos ramificados y poderosos, pero hasta ahora con poco éxito. Parece que los carteles lo consideran poco recomendable operar con la Mara, siendo una pandilla que casi desde su principio ha estado en rivalidad infatigable con la camarilla oponte.
[12] Entrevista.
[13] Entrevista.
[14] Como arriba citado no hablamos de narcotráfico de estilo internacional, sino en el narcomenudeo.

[15] Véase arriba
[16] La “Mano Dura” fue el programa político del partido derechista ARENA antes de la victoria electoral del partido izquierdista FMLN en el año 2003, cuyo fin fue solver el problema de las pandillas de manera muy radical y consecuente como meter preso a todos los que llevaban tatuados algún signo de la Mara sin poder denunciarles por haber cometido un crimen concreto. Hoy la percepción hacía esa política es muy variada, según una investigación de la jesuita Universidad Centroamericana (UCA) el plan de “Mano Dura” hizo fortalecer las pandillas y organizarse en liderazgos nacionales.
[20] Hoy en día pertenece medio millón de salvadoreños de directa e indirecta manera a la Mara, en total El Salvador tiene seis millones de habitantes.

México


En 2004, un grupo de varios despachos de abogados y organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes se dedicó a sacar a la luz la situación de la explotación de una minoría en Estados Unidos. Su motivo era que se sumaran a una demanda colectiva para querellarse contra las cadenas de supermercados que se aprovechaban de esta minoría. Querían llamar la atención sobre las malas condiciones bajo las que trabajaban los inmigrantes. Su objetivo era conseguir que los inmigrantes fueran indemnizados. Concretamente querían dar a conocer la situación de miles de trabajadores mexicanos sin papeles que limpiaban los supermercados en California. Los trabajadores tenían largas jornadas de trabajo. No cobraban ni el salario mínimo, no les pagaban las horas extras, ni se les permitía hacer los correspondiente descansos. Pero esto no es nada nuevo, los inmigrantes siempre han aceptado trabajos que nadie quiere bajo condiciones discutibles. Como “compensación” no reciben ni tan siquiera lo mínimo que recibiría un empleado estadounidense por el mismo trabajo.

Los trabajadores mexicanos sin papeles forman una parte esencial e imprescindible de la sociedad estadounidense. Sin sus contribuciones, el estado y la sociedad estadounidense colapsaría. Al mismo tiempo, la propia sociedad que depende del trabajo de esta minoría no le permite formar parte de ella. Los inmigrantes merecen tener los mismos derechos laborales y la misma protección legal que cualquier otra persona.

Esta minoría supone más del 90% de los trabajadores que limpien los supermercados en California cada noche. Es un servicio esencial para poder abrir los supermercados cada mañana. Gracias a su trabajo, cualquier ciudadano puede hacer algo tan rutinario como la compra. Si los mexicanos no aceptaran este tipo de trabajos, sería imposible encontrar a ningún estadounidense dispuesto a realizar ese tipo de trabajo. Es decir, la sociedad se aprovecha de la mano de obra baratos y depende enormemente de ellos. El desarrollo normal de la vida diaria está basada en su trabajo. Si la sociedad depende de ellos, estos deberían formar parte de esta sociedad y, como parte esencial de la misma, deberían tener los mismos derechos y deberes que cualquier otra miembro de ésta. Así, los trabajadores que reiteradamente son explotados merecen una compensación. Han trabajado sin recibir el salario mínimo, sin pago de horas extras, sin descansos y sin seguro durante años.

Pero no es ninguna coincidencia que los sin papeles limpien supermercados. Las grandes cadenas han elaborado un esquema sencillo pero muy eficaz para explotar a los más débiles. El supermercado contrata a un contratista, el más barato, para que le provea de trabajadores. Este contratista contrata a otros subcontratistas, también los más baratos, para que consigan a gente. Cada actor en este sistema intenta ahorrar dinero buscando la opción más barata. Como consecuencia, los trabajadores reciben el salario más bajo posible, el cuál se suele pagar en efectivo o cheque. Así, el supermercado obtiene más ganancias porque no tiene que pagar ni seguro médico, ni prestaciones y puede alegar que no es responsable de los trabajadores. Al mismo tiempo evita sus obligaciones legales respeto a los salarios de los trabajadores de la limpieza y las prestaciones. El truco consiste en contratar trabajadores de limpieza indirectamente a través de subcontratistas, pero sin perder nunca el control del trabajo. Esto no sólo es de dudosa legalidad, sino moralmente indignante.

Este tipo de explotación puede llegar a poner en peligro la vida del trabajador. Trabajan con productos químicos sin ningún tipo de protección, las largas jornadas de trabajo pueden provocar que se duerman al volante… Pero si se lesionan o tienen algún accidente, no reciben ningún tipo de asistencia médica.

Esta situación parece siempre lejana y que uno nunca se verá en estas condiciones. En un mundo donde prima el aparentar y el mostrar todo lo que uno posee, la gente no se para a pensar en la persona que está limpiando el pasillo del supermercado en el que hace la compra. En una sociedad cada vez más egoísta, es necesario llamar la atención sobre este tipo de temas. Lo primero que debemos ver es la persona y olvidarnos de los rasgos que tenga, el color de piel y el idioma que hable. El ser humano se diferencia de los animales en que es capaz de ser empático. Si el ser humano puede ponerse en el lugar del otro, debería sentir la desolación, la soledad y la tristeza de la persona que se encuentra en un país extraño, lejos de su familia e incapaz de comunicarse con el resto.


El ser humano reacciona con miedo a lo que no conoce y, al fin y al cabo, los inmigrantes son gente diferente. Deberíamos ser capaces de esforzarnos por conocer culturas diferentes. Sólo así se comprenderá y respetará al otro.

México

México

El tema de nuestro grupo es México, en que cada uno se dedicó a un tópico diferente como la historia y cultura, politicas y problemas actuales o simplemente deportes. Considerando México de diferentes puntos de vista se recibe una impresión amplia del país. Aún, es imposible caracterizar a un país tan grande con pocos ensayos, se entera mucho sobre México y sus habitantes.